domingo 20/9/20

Un abogado que parece su cliente

PUMARES lo conocería, pero Harvey Weinstein era un perfecto desconocido para la inmensa mayoría de los españoles, hasta que se relacionó su nombre con los escándalos sexuales que sacuden Hollywood. Por lo que se va sabiendo, el tipo, productor de películas, debe de ser un depravado de narices, que se rodeaba de otros depravados de narices, porque su abogado, un tal Benjamin Brafman, ha demostrado en una entrevista que también piensa con la entrepierna. El letrado ha tenido el valor de afirmar que “acostarse con una actriz para impulsar su carrera no es una violación”. ¡Vaya pareja más repugnante!

Comentarios