Miércoles 14.11.2018

Abarrote no Parrote y en San Amaro

LOS góticos, por ejemplo, las hijas de ZP –aquellas que aterrorizaron a los Obama cuando fueron de visita a la Casa Blanca de la mano de papá– sienten una especial afición por los cementerios. Prefieren hacer botellón sentados en una lápida que en un banco de un jardín. Pero hay otros aficionados a los camposantos, por ejemplo, los que acuden a las visitas guiadas a San Amaro, para las que ya no hay plazas hasta 2019. Malo será que de aquí a allá no se produzca alguna baja y quede un puesto libre. Eso sí, el que iba a ser visitante pasará a ser visitado... Descanse en paz.

Abarrote no Parrote y en San Amaro
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