Si hay un postre coruñés, esas son las ranitas de chocolate que nos miran con boca abierta y lengua de mermelada tras el cristal de la pastelería. Hay otras ranitas importantes para los niños, esas pegatinas verdes que pueden verse en la calle. Son una ruta segura para ir al cole pero algunas están muy deterioradas así que el Ayuntamiento va a poner más y a renovarlas.
