Tranvía, Jazz Filloa y Cazuza son tres locales míticos de los de toda la vida. Nacidos en los años ochenta, están separados por apenas unos minutos andando, sobreviven a la reinvención del ocio nocturno. Los habituales siguen acudiendo pero ahora también lo hacen, en muchos casos, acompañados por sus hijos. Eso sí que es darles una buena educación.
