Los chaparrones, con aparato eléctrico incluido, que cayeron ayer son apenas una gota en el océano. La Xunta ha decidido mantener la alerta por sequía en 32 municipios de las provincias de A Coruña y Pontevedra y la prealerta en otros 59. Al menos, servirá para que el amarillo de algunos parques se transforme en verde. Bienvenida sea la lluvia.
