Treinta años no son muchos si pensamos que la Edad Media terminó hace ya más de cinco siglos. Pero son los que lleva la Ciudad Vieja acogiendo esa feria de las maravillas que llena de sarracenos, trovadores, alquimistas y mercaderes todas las esquinas. Por eso este año el programa será especialmente animado, con sorpresas para que todo el mundo disfrute.
