Aquel chiste que decía que el verano en A Coruña había sido fantástico porque había caído en fin de semana se ha cumplido esta vez a la perfección. Tras vivir un sábado y un domingo sintiéndonos caribeños y, quienes pudieron, sin salir de la piscina o del mar, empieza la semana y llega esa niebla tan coruñesa que baja las temperaturas. Se trabaja mejor sin tanto calor.
