Las buenas noticias hay que celebrarlas y el hecho de que Galicia haya registrado un aumento en el número de nacimientos por primera vez en 17 años sin duda lo es. Pero hay otros números que es mejor que no crezcan, como el de los crímenes en la ciudad. A Coruña registró su segunda víctima en lo que va de año. Esperemos que se quede ahí.
