El Mundial de Naranjito marcó un antes y un después en muchos hogares españoles. Fueron millones las familias que se compraron su primera televisión en color: una Telefunken de 28 pulgadas, por ejemplo. Han pasado 44 años y diez mundiales, y ahora lo que se demanda es una tele de 85 pulgadas, que no existían ni cuando Iniesta marcó ‘El gol’.
