Los gorriones picotean en las terrazas pan, patatas fritas o cualquier cosa que caiga de la mesa. No es la comida más adecuada para un pájaro pero ahora tienen una opción más sana: estudiantes de Biología del IES Eusebio da Guarda les han puesto un comedero en la plaza de Pontevedra. Así seguro que tendrán una alimentación más equilibrada.
