No es que Versalles haya cambiado su ubicación, es que Arteixo tiene un trozo de esta ciudad parisina en pleno Chamín. Se trata de un jardín de 30.000 metros, propiedad de un matrimonio enamorado de la naturaleza que ha creado un paraíso con cientos de animales y todo tipo de elementos al más puro estilo versallesco. Y en agosto, se abrirá al público.
