Siempre decimos que A Coruña esconde más tesoros de los que conocemos. En un edificio céntrico, el del Conservatorio de Danza, hay un Gaudí, y un Mackintosh... Bueno, a medias. A simple vista, parecen dos sillas creadas por los célebres artistas, aunque realmente las han hecho alumnos coruñeses que han logrado evocarlos a ambos.
