Si las cosas no han cambiado, las subvenciones a las aerolíneas tenían como objetivo que a estas les resultase interesante dar servicio en puntos remotos, mal comunicados, poco atractivos... Desde luego, nada que queramos relacionar con A Coruña. Donde, por cierto, las rutas se financian con los miles de viajeros que las usan. Y aun así, hay compañías que se van del aeropuerto. Algo se nos escapa.
