Probablemente no sea más que un achaque de nostalgia y romanticismo, pero consultar en papel si se ha pasado o no la reválida de selectividad (EBAU, ABAU, PAU, manillar de bicicleta, llámenla como quieran) tenía su aquel. La ley de protección de datos impide que se pueda seguir llevando a cabo esta práctica después de tantos años.
