No hay gallego que no esté sensibilizado con la tragedia ecológica que supuso el hundimiento del ‘Prestige’. Y no hay tragedia sin su rédito político. De ahí que hubiese quien –con el inestimable apoyo de la izquierda mediática– se propuso convertir el vertido de pélets de 2023 en un nuevo ‘Prestige’. Que no era tal. Lo sabíamos todos y lo confirma la Justicia.
