Quedan muchas borrascas por delante como para cantar victoria, pero, al menos esta semana, en la que conducir por A Coruña es como correr en el circuito de Spa, estamos saliendo triunfantes. A pesar de los aguaceros, que nos lo han puesto difícil por momentos, apenas ha habido un par de golpes de chapa que lamentar. Y sin neumáticos de lluvia.
