• Viernes, 21 de Septiembre de 2018

Con el culo al aire

Vestirán ahora a la mona de seda y los palmeros mediáticos

Vestirán ahora a la mona de seda y los palmeros mediáticos harán grandes alabanzas del vestido del rey desnudo pero la verdad verdadera es que Sánchez e Iglesias se han quedado con el culo al aire en sus trapicheos en RTVE,. Más allá de cual sea el resultado de la operación, con fecha de caducidad y llena de lamparones antes del estreno, sus consecuencias han asido demoledoras. Han revelado con toda crudeza y procacidad la mentirosa farsa de quienes proclaman a grandes voces principios de regeneración y pluralidad y practican, con absoluto descaro, la más repulsiva y vieja practica del poder: el control de los medios de comunicación.
Ello, así en el primer envite, reventada la tramoya ante la opinión publica por quienes iban a ser los beneficiarios personales del enjuague y exhibido en directo como si fuera un trofeo recién cazado por el líder podemita, el asunto les ha explotado a ambos como una calabaza podrida en plena cara. Que no se les caerá de vergüenza porque ello es algo ya extinguido por completo en nuestro ecosistema político.
La obscenidad del mercadeo, relatada con alucinante desparpajo y dando carta de normalidad a la aberración por la primera “dedizada”, Ana Pardo de Vera, refleja hasta que punto y para ciertas mentes el fin justifica los medios y la “causa” está por encima de cualquier otra consideración. En suma la pregunta leninista “Libertad ¿para qué?” ha quedado aquí muy bien respondida: Para hacernos con el poder, controlar todos sus resortes, lavarle el cerebro a la población y que no pueda producirse jamás de los jamases una “rebelión en la granja”. No deja de resultar incluso enternecedor el enfado de la protagonista cuando todo el enjuague se tuerce, le quitan el caramelo y la dejan tirada. Si no hubiera sido por esto, a ella lo que se estaba cociendo en esa olla podrida le parecía maravilloso y de perlas. Y era tal su sentido de la transparencia que en prevención, dedicó todo su esfuerzo a borrar todo su pasado tuitero, más de 13.000 “pensamientos” que no quería que pudieran ni recordarse y que demuestra su propio juicio sobre ellos y la consideración que a ella misma le merecían.
Claro que en tal desazón ha sido superada, hasta casi doblarla, por la pasión desinfectadora de churretones vergonzantes, de quien fue su efímero sucesor en el “cargo”, Andres Gil otro compañero de los digitales del entorno podemita, ambos por cierto criados a los pechos de los Escolar, el tercer apellido que bullía en el cocido que Pedro y Pablo habían guisado a espaldas de toda ética democrática y que el fantasmon morado no ha podido mantener en penumbra, al menos hasta que se hubiera consumado. Al menos Escolar ha sido lo suficientemente avisado para quedarse callado y no hacer el definitivo ridículo de su discípulo que cuando el clamor era tal, que hasta los “soviet” de RTVE se pusieron de uñas, “renunció” con aquella frase definitiva de la zorra de la fábula de Samaniego “No están maduras”. Después de haber cogido agujetas saltando para alcanzarlas, claro y salir de debajo del parral con el rabo entre las piernas.
Lo que suceda a partir de ahora, lleguen a la componenda que quieran o remienden con el nombre que sea, está ya manchado de origen y no es que nazca lastrado, es que está ya hundido antes de ser fletado. Como empieza a estarlo este gobierno, un espejismo publicitarios que se esta disolviendo a pasos agigantados y descubriendo que en vez de oasis y un lago agua clara lo que hay es un desierto con amenazantes tormentas de arena y charco cenagoso donde cada cual, podemitas y separatistas, llegan con el cazo a cobrarse la deuda que contrajo con ellos Pedro Sánchez y que pretende que pague España.