Ciudad eclipse
El doce de agosto tenemos eclipse de sol total. Como somos uno de los lugares del mundo en el que podremos disfrutar del privilegio de observarlo, se va a montar la mundial en Coruña. Desde hace meses, los hoteles completos. Y encima el Teresa Herrera, Depor-Madrid. Los acontecimientos se precipitan, como dicen en las novelas. La Coruña es la ciudad europea en la que podremos disfrutar del fenómeno durante más tiempo, minuto y medio de oscuridad en pleno día, acontecimiento astronómico del mes, del año y del siglo. ¿Cómo nos lo vamos a perder? Es gratis y a pleno sol.
Se han agotado las gafas en todas partes. La alcaldese ha publicado un bando. Hay gente preguntándose si los perros pueden mirar al sol. ¿Para qué demonios un perro se iba a poner a mirar al sol? Son animales inteligentes, pero no tontos. Se prevé que se acumulen multitudes en los lugares recomendados para asombrarnos ante el milagro astronómico como les ocurre a los incas en “El Templo del Sol” del famoso tebeo de Tintín.
Es cierto que los eclipses siempre han sido un recurso muy literario y cinematográfico. Los astrólogos vaticinan desgracias en los lugares en el que se abate la sombra, los escritores aprovechan para soltar zombies y vampiros en ciudades afectadas, que masacran a los pobres ciudadanos de Nueva York (siempre es Nueva York la afectada, o en su defecto Londres) ocultos entre las sombras de la luna. Vivimos en el siglo XXI pero nos continuamos asombrando como los antiguos, mirando al cielo con reverencia. Es la naturaleza humana, siglos de evolución, pero la curiosidad siempre la misma. Todos a las playas, al Monte de San Pedro, a los parques, a la Domus. La zona de la Torre es zona de exclusión, que hay que proteger al mítico Sapo Pintojo. Tampoco se podrá ir al Parque de Bens. Curioso que lo que era un vertedero es ahora una zona protegida, pero así es Coruña, siempre renace de sus cenizas como el Ave Fénix, como el Deportivo.
Tan en serio nos hemos tomado el asunto eclipse que hasta van a poner un servicio especial de transporte público. Claro que entre el Teresa Herrera y el sol se va a liar parda. Si no tienen gafas para ver el eclipse, yo les doy una idea: cojan unos prismáticos, denles la vuelta y proyecten el sol contra una superficie, un cartón, una pared. Verán cómo desaparece el astro solar devorado por el satélite durante algo más de un minuto. Y si no, siempre se puede ver por la televisión o por redes sociales sin freírse las retinas.
Ya que vamos a ser el centro del mundo por un día, lo mejor es que nos dejemos llevar por la emoción, siempre rezando porque no aparezcan los zombies, los vampiros, los monstruos que aprovechan la caída del sol para realizar sus fechorías. Coruñeses, disfruten de un fenómeno raro y hermoso. Un eclipse de sol total que solo se podrá ver en Groenlandia, Islandia, el norte de Rusia, una pequeña zona de Portugal y España. Y en España, en Coruña en todo su esplendor.
