Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
El Ideal Gallego Fundado en 1917

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

La pobreza, un factor de riesgo para millones de ciudadanos

La pobreza en nuestro país constituye un problema profundo y multidimensional, al que se le une la desigualdad, y que suele terminar en la exclusión. Los datos de la tasa AROPE, que mide el riesgo de pobreza y exclusión social, en Galicia se sitúan en el 18,8%, siete puntos por debajo de la del conjunto del Estado que es de un 25,8%. Los últimos informes señalan que las tasas de pobreza se han mantenido altas y constantes, poniendo de relieve las deficiencias y vulnerabilidades del actual modelo social que se agrava en los momentos de mayores crisis. 

En todo este proceso la precariedad laboral y los trabajadores pobres marcan una línea de inflexión en estas situaciones de pobreza, en la que destacan especialmente las que afectan a los jóvenes.

Se trata de un tedioso proceso que suele terminar en la exclusión de todo tipo y con numerosas variantes en la que desempeña un papel negativo, y muy acuciante, todo lo relativo a la vivienda y el empleo. Sobre este particular debemos de centrarnos en los datos más recientes elaborados por las empresas del tercer sector que trabajan con estos colectivos. En Galicia el 12,7% de la población –343.000 personas– están en situación de exclusión que puede ser moderada, representando el 6,5% del total, o severa, el 6,2% de la población.

En el momento actual muchas familias se vuelven aún más necesitadas debido a las grandes variaciones que provoca el aumento de los costes de vida. No podemos olvidar que las retribuciones, los salarios, no llegan para cubrir en gran parte las necesidades mínimas, y obligan a muchas de ellas a privaciones que atentan contra la dignidad de las personas. Una reciente encuesta señala que muchas unidades familiares tienen que elegir entre la comida para cumplir con las medidas alimentarias mínimas, o las medicinas para recuperar la salud.

En cuanto a los principales motores de la exclusión social el estudio señala la vivienda y el empleo. En concreto, sobre la primera apunta que el 45 % de la población que vive en régimen de alquiler se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión social.

La vivienda está expulsando a uno de cada cuatro hogares de una vida digna y triturando el difícil equilibrio de las clases medias. Los datos son claros y demoledores: uno de cada cuatro hogares en España sufren riesgos de exclusión residencial.

Por su parte el empleo ha perdido gran parte de su capacidad protectora e integradora. La precariedad laboral afecta a casi la mitad (47,5%) de la población activa. Se trata de millones de personas atrapadas en diversas modalidades de inseguridad laboral.

España atraviesa un proceso inédito de fragmentación social. La clase media se erosiona y lleva a muchas familias hacia estratos inferiores. La integración social se ha reducido y la exclusión más grave también ha tenido un descenso. De todos modos siguen siendo millones de personas las que viven la exclusión social severa.

No nos olvidemos que los afectados demandan soluciones. Es necesario un compromiso político y legislativo para buscar esas soluciones y de este modo intentar paliar la pobreza que tiene muchas caras distintas. Las administraciones estatal, autonómica y local juegan un papel decisivo en la reducción de pobreza con sus políticas sociales y medidas de protección. En sus manos está irle poniendo soluciones de verdad a un problema que afecta a millones de personas.