God of hype
Para intentar cubrir el vacío que dejó el E-3, las compañías de videojuegos siguen empeñadas en publicar sus grandes anuncios en junio. Y es precisamente lo que ha hecho Sony con God of War

Primeros compases de junio. El calor empieza a hacerse notar. Las vacaciones de verano, a la vuelta de la esquina. El Tour de Francia se acerca. Todos los pasos y tradiciones del periodo estival se van cumpliendo, menos uno. El E-3, aquel macroevento que reunía a las principales empresas de videojuegos y tecnológicas en Los Ángeles ya hace unos años que no existe, pero su espíritu sigue vigente. Tanto es así, que tanto las propias compañías como otras entidades del sector siguen empeñadas en hacer parte de sus grandes anuncios en conferencias en estos primeros pasos del mes. No es exactamente lo mismo. Cierto. Pero esa esencia, aunque diluida, sigue vigente.
Y sigue en parte vigente por varios motivos, entre ellos la habilidad de generar hype a videntes y jugadores. Hype, porque nos cuesta bastante utilizar términos más comunes como expectación.
Y no hay mayor modo de atraer la atención que sorprender. Y en estos primeros días del E-3 que ya no es E-3 hemos visto que hay varias maneras de lograr esa sorpresa. Y para muestra lo que hizo Sony en su State of Play. Y es que la compañía dio sorpresas, algunas mayores que otras.
Para abrir el apetito, un poco de gameplay del eternamente anunciado juego de Wolverine, que en vez de terminar de venderlo ha dejado alguna que otra duda entre aquellos que lo vieron esta semana. Primera sorpresa, un gameplay, aunque realmente se esperaba que alguien lo enseñase estos días.
Otra minisorpresa, aunque más bien era un secreto a voces, fue la vuelta de Rayman Legends con un remake y nuevos niveles que, todo hay que decirlo, visualmente fue de lo más llamativo.
Pero los golpes de efecto estaban por venir. Uno de ellos en forma de trailer de un juego que, ni por asomo, nadie se esperaba volver a ver. Casi 25 años después de su primera entrega, y 20 más tarde que su segunda parte, la saga Stuntman vuelve a escena. Nunca mejor dicho. Metidos en el papel de un especialista de cine podremos pilotar vehículos icónicos como el de ‘Regreso al futuro’ o ‘El coche fantástico’, ambos ganchos perfectos para un trailer que pilló por sorpresa a más de uno.
Pero el golpe definitivo de generar expectativas vino de un lugar al que muchos miraban de reojo, a sabiendas que algo caería, pero que ni de lejos veían por donde les llegaría el golpe. En el buen sentido. Y es que mientras todos esperan alguna nueva noticia del remake de la trilogía original de God of War, Santa Mónica Studios se sacó de la manga una tercera entrega de los nuevos títulos de la saga. ¿Sorpresa un nuevo God of War después del éxito de los anteriores? Vale, mirándolo así no lo es tanto. Lo fue cuando empezamos a ver las imágenes y el estudio californiano se sacó su as de la manga: el protagonista de su nueva creación ya no es Kratos, sino su esposa Faye. Y ese golpe de efecto no se diluyó en cuanto empezaron a mostrar cómo será el juego, o parte, sino que fue ganando enteros cuando vimos a Faye con un modo de combate mucho más frenético y en un entorno lleno de referencias mitológicas de diferentes procedencias, creando una amalgama de características que, por lo menos sobre el papel, parecen una buena baza por parte del estudio que ha encontrado en la saga God of War una máquina de vender juegos y que con este Laufey parece que no va a ser menos, por lo menos viendo la expectación que ha logrado generar con un vídeo de tan solo unos minutos y sin siquiera poner sobre la mesa una fecha para su publicación.












