Laura Sanz enóloga de Bodegas Naia: “La identidad y el territorio están por encima de las modas”

Tras los recientes reconocimientos que Naia 2025 y Náiades 2022 han obtenido de la crítica nacional e internacional, la enóloga de Bodegas Naia defiende que la autenticidad, la tradición bien entendida y la innovación son las claves para elaborar vinos con personalidad y capacidad de envejecimiento.
Septiembre es un mes especial para las bodegas. ¿Qué tal les ha ido la vendimia? ¿Se han cumplido las expectativas?
La vendimia de 2026 pasará a la historia por ser la más temprana. Además, aunque sea de manera anecdótica, ha coincidido con un momento especial como el eclipse solar. En concreto, comenzamos entre el 12 y el 13 de agosto con la recogida de la Sauvignon Blanc; y apenas una semana después empezamos con nuestra variedad autóctona, la Verdejo.
Este adelanto de la vendimia nos ha permitido obtener mostos muy equilibrados, con una buena expresión de fruta y, sobre todo, preservando esa frescura que buscamos en nuestros vinos. Las primeras sensaciones están siendo muy buenas y estamos satisfechos con la evolución de la cosecha. Una vez terminada la recogida, ahora afrontamos una etapa en bodega tan intensa como apasionante, en la que iremos viendo cómo se expresa finalmente esta añada.
Pertenecen a la Denominación de Origen (DO) Rueda y siempre han buscado que sus referencias se identifiquen con su tierra, con los pueblos de la zona de La Seca (Valladolid) que los han visto creer. ¿Cómo definiría los vinos de su bodega? ¿Qué los hace diferentes del resto?
Los vinos de Bodegas Naia responden a nuestra interpretación del territorio. Nuestro compromiso se basa en poner en valor la variedad Verdejo elaborando vinos auténticos y que muestran una elegante capacidad de envejecimiento.
Nuestro proyecto se centra en recuperar viñas antiguas y seleccionar clones clásicos de la variedad en una zona elevada de La Seca, cuya tipología de suelos nos permite un cultivo en secano, y dota a nuestros vinos de un carácter propio.
¿Qué significa para Bodegas Naia y para el grupo al que pertenece, Bodegas Terraselecta, que dos de sus principales referencias se hayan situado entre los vinos más destacados de Rueda en el último ‘report’ publicado por la revista Decanter?
Supone un reconocimiento a todo el trabajo que hay detrás de una botella de vino. Trasladar esa interpretación del viñedo al consumidor final es un concepto romántico, pero requiere de un trabajo minucioso y coordinado por parte de todo el equipo. Además, imprime buena energía para seguir mejorando.

¿A qué atribuye este reconocimiento a las añadas de Naia 2025 y Náiades 2022? A estas puntuaciones de Decanter se unen recientemente otras publicaciones nacionales e internacionales, como la Guía Peñín; o las buenas reseñas de Robert Parker Wine Advocate para su añada 2023 de Prehistórico. ¿Cree que está de moda volver al origen, a la Verdejo más clásica?
Es curioso porque, en el caso de Naia y Náiades, se trata de dos añadas cálidas cuando los elaboradores de blancos en nuestra zona aspiramos a una cosecha fresca. Es cierto que las cosechas maduras se traducen en vinos con bocas más amplias y tanto Naia 2025 como Náiades 2022 destacan por ello.
En España existe una riqueza tremenda de zonas vitivinícolas, variedades autóctonas y vinos muy interesantes. Se constata una vuelta a las raíces, a situar en el lugar que se merecen a los viñedos singulares, apostando por la diversidad de zonas y una menor intervención. En resumen, la identidad y el territorio están por encima de las modas o tendencias. Creo firmemente que el futuro de nuestra zona depende de ello.
Usted pertenece a una familia de viticultores de la zona, ¿esto es más una ventaja o un inconveniente? ¿Supone una carga de responsabilidad mayor que si trabajase en la bodega de una DO diferente o si viniese de otro lugar?
Lo cierto es que he trabajado en diferentes zonas tanto dentro como fuera de España antes de llegar a Naia, y eso indudablemente ha influido en mi perspectiva. Ahora lo veo como una ventaja, el conocimiento de nuestra zona de acción gracias a esta circunstancia ha sido un buen punto de partida.
¿Qué posición ocupa la innovación dentro de un proyecto que se muestra tan ligado a la tradición?
De alguna manera tratamos de unir tradición e innovación. Tradición, porque nuestras vinificaciones buscan recuperar aquella manera de hacer vino de las antiguas bodegas subterráneas de la zona: una forma de trabajar más intuitiva, basada en la experiencia, en la observación y en el conocimiento que se transmitía con los años, y en la que los fudres de madera tenían un papel fundamental. E innovación, porque desde el respeto a nuestra historia, a esta tradición que comentamos, trabajamos también desde el conocimiento que tenemos ahora. De hecho, Naia fue una de las bodegas pioneras en la reincorporación del roble en fermentación.
Este año, Bodegas Naia también ha tenido la oportunidad de lanzar una edición exclusiva de su proyecto Naia Prehistórico, las añadas 2023 de Vino de Orbita y Vino de Nieva. ¿Satisfecha con el resultado y con la respuesta del mercado?
El objetivo de Naia Prehistórico ha sido reivindicar la variedad Verdejo a partir de viñedos viejos situados en dos parajes excepcionales. Viñas viejas, suelos con predominancia arenosa y la altitud propia de ambas zonas (Segovia y Ávila) perfilan el estilo de cada vino, interpretando la Verdejo en este territorio que marca el límite este de la Denominación de Origen Rueda. Estamos muy contentos con la expresión de estos dos vinos y con la acogida que han tenido.
Imagínese que tengo un evento especial esta noche y quiero quedar bien con las personas que invito a cenar, ¿qué vino de Bodegas Naia me recomendaría?
Naia siempre. Es el vino que mejor nos representa, equilibra frescura y complejidad a partes iguales, y además es muy gastronómico.














