The Fruit Shop se convierte en escenario de una pop-up de joyería contemporánea con RIGIDO

Diciembre y enero transforman la ciudad en un escenario efímero donde el diseño, la gastronomía y la creatividad se dan la mano. Entre markets, exposiciones y tiendas temporales, algunas propuestas destacan por su capacidad de sorprender y de proponer experiencias distintas. Es el caso de la pop-up que une a RIGIDO y The Fruit Shop, un encuentro poco habitual entre joyería contemporánea y cocina saludable que puede visitarse hasta el 8 de enero en el número 34 de la Plaza de la Galera.
Lejos del concepto tradicional de tienda, este espacio invita a detenerse, a observar y a disfrutar sin prisas. Aquí, descubrir una joya puede ir acompañado de un batido, un bol de fruta o un chocolate caliente. Una experiencia sensorial pensada para romper con lo convencional y acercar el diseño a la vida cotidiana.
Detrás de RIGIDO están Carla Barral y Javier González, creadores de esta firma unisex con herencia gallega que propone un nuevo lenguaje dentro de la joyería contemporánea. En esta pop-up presentan una selección curada de piezas de colecciones anteriores junto a creaciones de su colección más personal hasta la fecha: Heirlooms for Gaia.
Esta colección marca un punto de inflexión en el trabajo de la firma. Concebida como una reflexión sobre la herencia y la protección, se aleja del concepto de accesorio para acercarse al de símbolo. Las piezas funcionan como amuletos contemporáneos, cargados de significado y pensados para perdurar. Dedicada a Gaia, hija de ambos, la colección nace desde una mirada íntima y honesta, fruto del amor por el oficio y de la llegada de una nueva vida. La inspiración en el mundo animal y el vínculo emocional atraviesan cada diseño, convirtiendo las joyas en objetos con memoria.

La propuesta se completa con The Fruit Shop, el proyecto de Seda Nikoghosyan y Martín Baamonde, un espacio que reivindica la fruta como protagonista absoluta. Para esta ocasión han creado una carta especial, “Christmas Menu”, pensada específicamente para la pop-up. Entre las opciones se encuentran la brocheta de fruta chocolateada con chocolate RIGIDO, la torre de fresas y bombones Antiu Xixona, el Açaí RIGIDO con crema de pistacho y topping de plata, bebidas como el Blue Matcha con espirulina azul o el matcha ceremonial con bebida de coco, además de chocolate caliente y latte.
La combinación funciona precisamente por el contraste: joyas escultóricas que se observan con calma y una propuesta gastronómica fresca y accesible que invita a quedarse. Un espacio donde comprar deja paso a la experiencia y donde el diseño se descubre desde un lugar cercano.








