
Desde la Galicia más Atlántica a las profundas raíces jerezanas. Desde la milenaria Tierra del Vino de Zamora a la tradición riojana. Desde la Ribera del Duero más extrema a la expresión más clásica de la Denominación de Origen Rueda. Desde el corazón de Castilla-La Mancha al valle de Monterrei.
En Bodegas Terraselecta no hablan solo de vinos, sino de lugares y sus gentes. De tierras donde cada piedra y cada cepa forman parte de una historia que se remonta siglos atrás. Este grupo bodeguero presente en ocho denominaciones de origen con perfiles muy diferenciados, reivindica durante estas Navidades la diversidad de paisajes y tradiciones que dan sentido a sus vinos.
Con el objetivo de acercar ese universo a nuevos consumidores, la compañía ofrece estas fiestas un incentivo adicional. Los aficionados que se inscriban en el Club Terraselecta a través de su web (www.terraselecta.com) obtendrán un 10% de descuento en sus compras.
Terraselecta se define por su compromiso por bodegas con historia, carácter y personalidad propia. Vinos con alma. Proyectos que, más allá de su origen heterogéneo, comparten la vocación de elaborar vinos capaces de transmitir emociones y capturar la esencia de sus territorios. Una colección de lugares y experiencias donde, como destaca el grupo, “ocurren cosas extraordinarias”.
Viña Nora (Rías Baixas)
La situación de la bodega a orillas del Miño, en el Condado do Tea, provincia de Pontevedra, le permite elaborar vinos muy expresivos aromáticamente y con una deliciosa frescura por la acidez natural que poseen, además de explorar aún más matices de esta variedad en vinos como Nora da Neve que cuenta con un sutil paso por barrica. Su enóloga, Emilia Schmidt, acaba de ser reconocida por Tim Atkin con el premio Enóloga Joven del Año de esta Denominación de Origen.
Pazos del Rey (Monterrei)
Desde Monterrei, la única zona de elaboración vinícola en Galicia cuyo territorio pertenece a la cuenca del Duero, produce vinos frescos y amables, conocidos como “vinos disfrutones”, a partir de la variedad Godello y Mencía, con la intención de reflejar las características de estas dos uvas: mencías aromáticos, elegantes y sutiles; y godellos frescos, redondos y con un delicioso punto de amargor final.
Dominio de Atauta (Ribera del Duero)
Se situó por quinto año consecutivo entre las 20 mejores bodegas de la publicación Tim Atkin TOP 100 Selection, en la que se analizan los vinos de la Ribera del Duero. Y es que en la localidad soriana de Atauta existe un valle único que, con solo cuatro kilómetros de largo y uno de ancho, cuenta con unas condiciones que lo convierten en una auténtica joya enológica. Desde ahí, la bodega, con el propósito de reflejar en sus vinos todas las peculiaridades, es capaz de ofrecer la variedad Tinto Fino de viñas prefiloxéricas que alcanzan los 190 años.
La Celestina (Ribera del Duero)
Sus vinos, La Celestina y Viridiana, muestran la riqueza y diversidad de la Ribera del Duero: desde la intensidad, potencia y estructura de las uvas de la comarca de Burgos, a la elegancia y frescura de las que provienen del entorno de San Esteban de Gormaz (Soria). Detrás de esta bodega está el mismo equipo enológico de Dominio de Atauta.
Viñas del Cénit (Tierra del Vino de Zamora)
Descubrir los vinos de Viñas del Cénit es viajar en el tiempo y saborear el producto de una tierra con una altitud próxima a los 750 metros de altitud. Elabora vinos blancos en un territorio donde los tintos han sido los grandes protagonistas. Field Blend Las Contiesas 2023 es una de las referencias más reconocidas de Viñas del Cénit y acaba de ser seleccionada para participar en el Concurso Internacional de Vinos de San Francisco.

Bodegas Naia (Rueda)
Desde la provincia de Valladolid, sus vinos muestran la gran versatilidad de la variedad Verdejo, desde su juventud en K-Naia, hasta el volumen y cremosidad que le da el trabajo sobre lías en Naia, o el culmen que alcanza con Náiades o Prehistórico, dos vinos que nacen de viñedos que superan los 100 años y que combinan una composición de suelo y una altitud que los convierten en tesoros para la viticultura.
Bodegas Óbalo (Rioja)
Ubicada en Ábalos, estratégicamente situada entre el mosaico de pequeños viñedos históricos y la Sierra Cantabria, que actúa como barrera natural y define el clima local, sus vinos reflejan la personalidad y la tradición de la Denominación Origen Calificada Rioja, lo que llaman “el espíritu de la Sonsierra”. Este espíritu surge de la combinación única de sus viejos viñedos -auténticos patrimonios vitícolas-, el saber de generaciones de viticultores, un clima privilegiado, suelos diversos y variedades autóctonas.

Bodegas Mano a Mano (La Mancha)
Vinos singulares que, desde Ciudad Real, muestran una personalidad muy diferenciada y que sorprenden a todos aquellos que apartan cualquier prejuicio y se dejan sorprender por la variedad Tempranillo, pero también con la Syrah, la Cabernet Sauvingon o la Touriga Nacional.
Álvaro Domecq (Jerez)
La singularidad de los vinos de Jerez y la vocación de calidad y cuidado fueron los elementos fundamentales que llevaron a Terraselecta a incorporar esta bodega como una joya, como un broche de oro perfecto para su colección de vinos. Bodegas Álvaro Domecq es uno de los ejemplos de la nueva etapa que vive Jerez con vinos excelentes, que se apoyan en la tradición y que priman la calidad.






















