
El PP ve una "transferencia envenenada" en el traspaso pactado de la AP-9 a Galicia
El Partido Popular considera que las condiciones pactadas en el Congreso para el traspaso de la autopista AP-9 a Galicia suponen una "transferencia envenenada".
Así lo han subrayado los diputados Irene Garrido y Pedro Puy tras reunirse en Vigo con varias entidades vecinales y sociales.
Los representantes del PP reiteraron su compromiso de seguir defendiendo un traspaso que responda al mandato unánime del Parlamento de Galicia y garantice, así, que los gallegos "no tengan que pagar dos veces" por esta autopista.
"Primero, con los peajes más elevados de España y, ahora, con los costos derivados de una mala negociación del Gobierno de Pedro Sánchez", han explicado Garrido y Puy.
La diputada ha censurado que PSOE y BNG se hayan desmarcado del acuerdo alcanzado en la cámara gallega, ya que considera que el consenso institucional "no debería romperse cuando están en juego los intereses de Galicia".
Pedro Puy, por su parte, ha sostenido que en el PP "no entendemos el cambio de criterio" y ha asegurado que lo que defienden ahora socialistas y nacionalistas "es cosa bien distinta" a lo aprobado en su día en el Parlamento gallego.
El congresista popular ha lamentado que se hayan eliminado los elementos que "daban seguridad" a la transferencia de la autopista a Galicia.
Entre ellas, ha destacado que han desaparecido las disposiciones que "blindaban a Galicia" frente a las posibles reclamaciones económicas derivadas de la concesión de la AP-9 o de una eventual nulidad de la prórroga concedida por el Estado.
El PP sentencia que Galicia no puede aceptar una transferencia que deje abierta la puerta a asumir indemnizaciones o reclamaciones económicas millonarias, cuando esas obligaciones "derivan exclusivamente" de decisiones adoptadas por el Estado en las últimas décadas.













