O Encontro Sober 2026 se consolida como referencia para la construcción de la sociedad civil
Más de 400 líderes participaron en una edición que puso el foco en las personas, la vivienda y el emprendimiento como claves del futuro

Entender que rural e industria son dos partes de la misma realidad, situar a las personas en el centro de la estrategia, vertebrar la sostenibilidad a lo largo de toda la cadena de valor y tejer alianzas para que la actividad económica arraigue en el territorio. Con estas grandes conclusiones, O Encontro Sober 2026: Diálogos Rural e Industria ha cerrado su segunda y última jornada en el Áurea Palacio de Sober, culminando dos días de debate intenso impulsados por el Centro de Estudios Superiores Universitarios de Galicia (Cesuga) con la participación de
El conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración, José González Vázquez, protagonizó uno de los momentos más relevantes del cierre al anunciar que la próxima semana la Xunta publicará una nueva línea de ayudas para la rehabilitación de viviendas unifamiliares en el rural arrendadas a empresas de la zona, una medida compatible con cualquier otra subvención que conecta directamente vivienda, empleo y fijación de población. "Rehabilitamos no rural, cubrimos a necesidade de man de obra, fidelizamos aos traballadores e damos un rendimento económico a moita xente no rural", explicó.
El presidente de Cesuga e impulsor de O Encontro, Venancio Salcines, cerró la edición con un discurso que apeló a la autoestima colectiva y a la unidad. Definió O Encontro como "un proceso de construcción de sociedad civil gallega" —"no creamos sociedad civil si no nos encontramos", explicó— y reclamó que Galicia reconozca su propio recorrido: "Hemos realizado una maratón de crecimiento continuo. Hoy nuestra renta supera a la de muchas comunidades a las que históricamente acompañábamos a la cola. Lo hicimos en solitario y acomplejados, pero mi generación y la de mis hijos ya no tiene complejos".
Y lanzó el mensaje central de la clausura: "Solo sumando cambiamos nuestra posición en el mundo. Tenemos vientos, madera, minerales estratégicos… Cada día tenemos más puntos de encuentro. Para crecer debemos ir los unos con los otros. Así se hace país".
El acto también contó con el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco Lobeiras, quien encuadró el rural como cuestión de derechos. Afirmó que "un rural vivo necesita escuelas, médicos, conexión " y cifró en más de 400 millones de euros la movilización de fondos del Gobierno central traducidos en industria, vivienda y apoyo a los concellos. Blanco vinculó la industria ligada al territorio con la cohesión y subrayó que "o rural e a industria son dúas caras da mesma moeda".











