Galicia permitirá usar la IA en la educación para hallar problemas de aprendizaje
La nueva ley “pionera” que ultima la Xunta permitirá el diseño de cursos adaptados a cada estudiante

Galicia autorizará el uso de la inteligencia artificial (IA) en la educación para detectar dificultades de aprendizaje y diseñar cursos adaptados a cada estudiante, con la ley de educación digital que la Xunta ultima y prevé aprobar este año.
Según explicó este sábado el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, la comunidad dará “un paso decisivo” para el futuro de la educación con esta ley, que aseguró que será “pionera” a nivel estatal y que también limitará el uso de dispositivos digitales por parte de los alumnos en las aulas.
En la inauguración del Congreso IA y Educación en Santiago, destacó las potencialidades de la IA para mejorar la calidad del sistema, pero con carácter auxiliar y de apoyo en la toma de decisiones y “siempre” bajo la supervisión humana para minimizar riesgos.
La nueva normativa, establecerá que el alumnado solo podrá utilizar dispositivos digitales de manera individualizada en el aula a partir de quinto de Primaria.
En edades inferiores su uso tendrá que ser colectivo y supervisado por el profesorado. Uno de los capítulos de la ley estará dedicado a los usos permitidos y prohibidos de la IA en la enseñanza, que Rodríguez desgranó.
Entre los usos permitidos está el de ayudar a la detección temprana de dificultades de aprendizaje y proporcionar recursos adaptados al nivel y ritmo del estudiante.
También se podrá emplear para generar o adaptar materiales de apoyo, bajo la supervisión del profesorado.
En cuanto a los usos prohibidos, abarcan la toma de decisiones basadas en resultados generados solo por IA.
Estos sistemas no podrán sustituir la intervención directa del profesorado ni su decisión, aunque se permite su apoyo para la evaluación en ejercicios automatizables.
También quedará prohibido usarla para predecir, clasificar o identificar condiciones cognitivas del alumnado y para usos que impliquen formas de control automatizado del comportamiento, atención o rendimiento del alumnado que pueda vulnerar su intimidad, dignidad o derechos fundamentales.








