
El miércoles Alfonso Rueda afrontará su tercer debate sobre el estado de la autonomía, en el ecuador de la legislatura y ante una oposición, BNG y PSdeG, que volverá a rechazar sus anuncios como "propaganda" e intentará presentarse como alternativa de gobierno, cada uno por su lado.
En un contexto internacional que no ofrece buenas perspectivas y un panorama político nacional en estado de crispación, Rueda volverá a desplegar la "estabilidad institucional" de la comunidad como una de sus bazas, junto con la satisfacción de "la palabra cumplida" y una gestión a la que ha puesto la etiqueta de "Galicia Calidade".
Esta marca, creada durante el primer Gobierno de Manuel Fraga para promocionar los productos gallegos, ha sido recuperada por Rueda y estará sin duda presente durante su discurso, en el que la oposición no prevé ninguna novedad y augura que será de "pura propaganda" y "mucho escapismo", para derivar responsabilidades en el Ejecutivo central.
A la espera de las nuevas medidas que Rueda pueda avanzar durante su intervención inicial -en la que el año pasado comprometió la construcción de nuevas residencias de mayores, ayudas para vivienda o desgravaciones para libros de texto- ya hay una cuestión que abrirá polémica y son las medidas de la Xunta para paliar las consecuencias de la guerra en Irán.
Desde "insuficientes" a "indecentes" le han parecido a la oposición, que pide que se incremente su cuantía y se establezcan ayudas directas en lugar de destinar la mayor parte de los 157 millones de euros anunciados a facilitar créditos para dar liquidez a las empresas afectadas.
Fue precisamente en respuesta a la líder de la oposición, Ana Pontón, en la última sesión de control al Gobierno cuando Rueda anunció este plan anticrisis, que la portavoz nacional del BNG considera que llega tarde y es muy inferior al de otras comunidades, como País Vasco, Cataluña o Murcia.
Pontón, para quien será su décimo primer debate de política general, volverá a reprochar a Rueda que no está "a la altura" del momento histórico actual y le planteará "propuestas claras" para que los gallegos vean "la alternativa de Gobierno que representa" el BNG para "poner a Galicia en marcha".
Sanidad y vivienda, más los incendios, menos Altri
El debate de la semana que viene será el segundo de política general de esta XII legislatura y el tercero de Rueda, justo al cumplir dos años de su primer mandato como presidente elegido en las urnas, tras sustituir a Alberto Núñez Feijóo en mayo de 2022.
Enfrente, aparte de Pontón, también estará el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, quien se estrenó en este tipo de sesión el año pasado.
Besteiro propondrá "un modelo alternativo" al de Rueda basado en "el refuerzo y recuperación de los servicios públicos" para apoyar a los gallegos, "sobre todo a los que más lo necesitan" ante esta situación de crisis por el conflicto en Oriente Medio.
La situación de la sanidad pública y las dificultades para el acceso a la vivienda volverán a ser temas recurrentes de este debate, al que este año se sumará la lucha contra los incendios forestales, tras la oleada de grandes fuegos que sufrió Galicia el verano pasado.
Tanto el BNG como el PSdeG han sido muy críticos con la gestión de la Xunta a este respecto y, desde el Grupo Mixto Armando Ojea (Democracia Ourensana) situará esta cuestión como una muestra más de la "permanente discriminación" de la provincia de Ourense y pedirá a Rueda medidas para favorecer a su demarcación electoral.
La polémica que parece atenuarse es la que el año pasado protagonizó buena parte del debate, la del proyecto de una macrocelulosa de la empresa Altri en Palas de Rei (Lugo), que ahora la Xunta prevé archivar, aunque nacionalistas y socialistas aún insisten en que se hagan públicos todos los "papeles secretos" sobre su tramitación.
Para el portavoz parlamentario del PPdeG, Alberto Pazos, todas estas reclamaciones y críticas de la oposición solo forman parte de la visión "catastrofista, apocalíptica y desenfocada" de estos grupos, cuando la realidad es la de una "gestión rigurosa y con 'sentidiño'" de la Xunta por la que "Galicia funciona".
La distancia entre la postura del PP y la de los otros grupos no hace prever grandes consensos en los resultados del debate, a plasmar en las propuestas de resolución que se debatirán y votarán ya el viernes.
El debate del estado de la autonomía del año pasado terminó con 53 proposiciones aprobadas, aunque solo siete por unanimidad, y la mayoría de ellas del PP (40), aparte de varias del Grupo mixto.











