
El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, visitó hoy las nuevas instalaciones de la residencia pública de mayores de Campolongo, en Pontevedra, donde destacó los 4 millones de euros invertidos en su reforma integral como muestra de la apuesta del Gobierno gallego por el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores.
Durante la visita, en la que estuvo acompañado por la conselleira de Política Social e Igualdad, Fabiola García, Rueda subrayó que la Xunta “prioriza recursos” para que los ciudadanos “puedan envejecer como quieran”, con una atención de calidad tanto en residencias como en sus propios domicilios. En este sentido, afirmó que reforzar los servicios sociales es un ejemplo de lo que significa “Galicia Calidade”.
El presidente explicó que la actuación en Campolongo responde al nuevo modelo de cuidados que impulsa la Xunta, basado en una mayor coordinación sociosanitaria, el uso de nuevas tecnologías y la creación de centros más humanos, accesibles y funcionales.
La reforma integral del centro se llevó a cabo sin interrumpir su actividad y ha permitido, entre otras mejoras, la creación de una nueva área de Enfermería con ocho camas, la modernización de las zonas comunes, la habilitación de una terraza exterior y diversas actuaciones para mejorar la accesibilidad y la eficiencia energética, como la instalación de nuevos ascensores, la renovación de la fachada y la reorganización de los espacios.
La atención a las personas mayores, una prioridad
En lo que va de legislatura, la Xunta ha invertido 40 millones de euros en la mejora y acondicionamiento de la red de residencias públicas de mayores en toda Galicia, con actuaciones en municipios como Marín, A Estrada, Lugo, Ferrol, A Coruña, Antas de Ulla, Burela, Barbadás u O Carballiño. El objetivo es adaptar estos centros al nuevo modelo de cuidados y convertirlos en verdaderos hogares.
Rueda recordó que los presupuestos autonómicos de 2026 destinan 840 millones de euros a políticas dirigidas a las personas mayores, con medidas como la implantación progresiva del nuevo modelo de residencias, la ampliación de las Casas do Maior —que ya suman 160 centros en la comunidad—, programas de envejecimiento activo como Benestar en Balnearios y el refuerzo de la atención domiciliaria.
Actualmente, 38.000 personas son beneficiarias del Bono Coidado no Fogar y otras 23.000 reciben atención a través del Servicio de Ayuda en el Hogar.
Por otro lado, el presidente lamentó la paralización por parte del Gobierno central del Plan de Choque de la dependencia y de la discapacidad de la Xunta, que permitió más de 12.500 homologaciones automáticas de discapacidad durante el pasado año.
Apuesta por Pontevedra
La reforma de la residencia de Campolongo se suma a la puesta en marcha del nuevo centro residencial autonómico de Pontevedra, financiado y construido por la Fundación Amancio Ortega, con 120 plazas y una inversión de 28 millones de euros, reforzando así la oferta pública de atención residencial en la ciudad.







