Tomé deja de presidir la Diputación de Lugo pero sigue de alcalde tras las acusaciones de acoso sexual

José Tomé ha anunciado este miércoles, tras conocerse la existencia de denuncias de acoso sexual contra él, que por "responsabilidad" y para "facilitar" su defensa esta semana va a dimitir de manera voluntaria como presidente de la Diputación de Lugo y a dejar sus cargos orgánicos en el PSdeG, pero no la Alcaldía de Monforte, que ha puntualizado que sí retendrá.
En una comparecencia en la sede del partido en este municipio gallego, ha dicho a la prensa que pidió la suspensión cautelar de la militancia en las filas socialistas, mientras que en el Ayuntamiento va a continuar gobernando y va a hacerlo pasándose al grupo no adscrito, al igual que todos sus concejales que, según ha trasladado, van a dar el mismo paso que él "voluntariamente".
En la institución provincial actuará de igual modo, no dejará por tanto su acta y será un diputado no adscrito, como hoy ha desvelado.
Tras cuatro décadas como afiliado de base en el partido de su "vida", ha subrayado que esto no es "inocente", que se sabrá "la verdad" y que no va a ser un "estorbo" ni para el líder del PSOE, Pedro Sánchez, ni tampoco para el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, ni mucho menos para la propia organización.
Ha remarcado que su suspensión cautelar de militancia es hasta que se resuelva el expediente en el que se personará, y también que no da por terminada su carrera, a la vez que ha repetido que adoptará las acciones legales que estén en su mano.
Si continúa como regidor, es porque sus vecinos no deben pagar las consecuencias de una "mentira" o "invento".
Ha rechazado ante las preguntas de los periodistas que haya acosado a alguien, "jamás", y se ha limitado a hablar de a lo mejor una "broma" en un mensaje, pero no de violencia sexual, según sus propias palabras.
A una reportera le ha dicho si ella nunca manda algo a un amigo o compañero. "Pues lo mismo", ha contestado, y ha enfatizado en la idea de que la "motivación" que hay detrás de todo esto se sabrá porque recuerda a "tiempos pasados en los que alguien te denunciaba y eso te llevaba a no sé dónde".
La hoja de servicios de José Tomé en el PSOE no es escueta, por lo que el que hoy se va, aunque a medias, es un barón socialista que ha escalado peldaños hasta sumar poder institucional y orgánico.
Con pareja, padre de dos hijos y abuelo, nació en Guitiriz en el año 1958 y llegó a Monforte como profesor de la Escuela de Capacitación Agraria.
Antes de meterse de lleno en política, fue líder sindical en la comarca de Lemos y tuvo responsabilidades también en UGT Galicia.
Su carrera es larga. Entre los años 2005 y 2011 fue diputado autonómico y atesoró experiencia legislativa. Después renunció y se centró en el ámbito local, como teniente alcalde de Monforte, en un gobierno bipartito dirigido por el BNG.
En 2015 fue elegido alcalde de esa localidad y consiguió la absoluta en 2019 y 2023.
Entretanto, en 2019 llegó a presidente de la Diputación aupado por la primera de esas mayorías y ya en el 2022 se puso al frente del partido en la provincia tras integrar en primarias a la candidatura rival.
No fue posible ese mismo acuerdo este año y el diputado provincial y miembro de su gobierno, Iván Castro, le disputó la secretaria provincial en un proceso muy reñido, que se acabó llevando Tomé por el 58 % de los votos.
Desde que un programa televisivo desvelase anoche denuncias de mujeres que lo acusan de comentarios inapropiados, de ofrecer ascensos a cambio de relaciones sexuales y de acercamientos no deseados, la presión ha ido creciendo sobre José Tomé y desde primera hora de hoy se han sucedido las negociaciones.
Por la mañana mantuvo una comparecencia que tenía como regidor para presentar un bus rural, defendió su inocencia y no dimitió.
La portavoz municipal en el Ayuntamiento de Lugo y miembro de la ejecutiva provincial, Ana González Abelleira, manifestó con total contundencia el apoyo a las víctimas, mientras la cúpula del PSdeG enviaba un mensaje por el chat de medios de comunicación en el que posponía un "pronunciamiento contundente".
El líder de los socialistas gallegos, José Ramón Gómez Besteiro, anuló su agenda de esta jornada.
En el Parlamento de Galicia, la secretaria de Organización, Lara Méndez, condenó toda "violencia o acoso sexual", pero dosificó y en ese momento evitó un pronunciamiento más claro.
El BNG sí dio la estocada. La portavoz nacional del Bloque, Ana Pontón, dejó claro que o dimitía o tendría que ser apartado de sus cargos y a renglón seguido el vicepresidente de la Diputación, el nacionalista Efrén Castro, avisó de que si José Tomé no abandonaba la presidencia de la institución, su grupo dejaría caer este bipartito






















