Belén do Campo reivindica la escuela rural como motor de cohesión y futuro para Galicia
La delegada de la Xunta visitó el CEIP de Torres de Vilarmaior y destacó el compromiso del profesorado y el valor educativo y social de estos centros en el medio rural

La delegada territorial de la Xunta de Galicia, Belén do Campo, visitó este miércoles el CEIP de Torres de Vilarmaior, una pequeña escuela rural de educación infantil y primaria que actualmente cuenta con siete alumnos de entre tres y cinco años. Durante la visita, en la que estuvo acompañada por el alcalde, Carlos Vázquez, y el director territorial de Educación, Indalecio Cabana, la representante autonómica puso en valor “el compromiso y el esfuerzo del profesorado por ofrecer una educación de calidad, personalizada y cercana al alumnado y a las familias del medio rural”.
Do Campo participó en una actividad de convivencia entre los escolares del centro y los usuarios de la Casa do Neno y la Casa do Maior del municipio, una iniciativa que refuerza el vínculo intergeneracional y el sentido comunitario de la escuela rural.
Un modelo de proximidad y colaboración
La responsable autonómica destacó la estrecha coordinación del centro con otros colegios del entorno, con el fin de organizar actividades culturales conjuntas y favorecer la socialización del alumnado. Al finalizar la etapa de infantil, los estudiantes continúan su formación en el CEIP Castro de Miño, dentro de su área de influencia y con servicio de transporte escolar garantizado.
Do Campo señaló que el colegio de Torres de Vilarmaior es “un ejemplo del trabajo colaborativo y del valor educativo y humano que representan las escuelas rurales de Galicia”, y reafirmó el compromiso de la Xunta con su continuidad, siempre que cumplan el número mínimo de alumnos establecido.
Educación rural, equilibrio territorial y reto demográfico
La delegada recordó que Galicia es una comunidad con una realidad demográfica única, ya que, pese a representar solo el 5% del territorio estatal, concentra la mitad de las entidades singulares de población de España. En ese contexto, subrayó que el modelo educativo gallego es un referente de cohesión social y equilibrio territorial, y que la educación rural “es esencial para fijar población, garantizar la igualdad de oportunidades y contribuir al desarrollo sostenible de las zonas del interior”.
Do Campo reconoció, no obstante, el reto demográfico al que se enfrenta el sistema educativo, especialmente en el medio rural, donde el descenso de la natalidad obliga a adaptar la estructura y organización de los centros para mantener la calidad del servicio.
“La educación rural es parte del futuro de Galicia, y seguiremos trabajando junto a la comunidad educativa para que continúe siendo una opción viable, moderna y atractiva para las familias”, afirmó.
Finalmente, la delegada destacó el compromiso y la vocación del profesorado del rural, al que definió como “el pilar fundamental del éxito del modelo educativo gallego”. “Ellos son el mejor ejemplo del valor de enseñar en el rural gallego”, concluyó.








