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La toponimia gallega, un éxito para elegir nombres de bebé

noelia díaz a coruña | 31 de mayo de 2020

Maianca Roel lleva el nombre de una parroquia de Oleiros
Maianca Roel lleva el nombre de una parroquia de Oleiros
Aloia, Xalo, Breixo, Arnoia, Maianca... son enclaves de la comunidad gallega con un encanto especial que han cautivado a muchos padres a la hora de escoger nombres para sus pequeños; un recurso que se hace fuerte frente a otras ideas menos “enxebres”

Los Mateos, Noas, Martinas, Hugos y Leos proliferan en los últimos años como las margaritas en cuanto llega la primavera, pero la toponimia gallega está triunfando a la hora de nombrar bebés y cada día pueden escucharse propuestas novedosas, originales y con mucho arraigo.

Maianca Roel lleva toda su vida explicando el origen de su nombre a todos aquellos que creen que es extranjera. “Cuando era más pequeña pensaban que era inventado y estaba vacilando, pero se siguen sorprendiendo y cuanto más me separo de lo que es Coruña, mucho más, aunque no preguntan tanto como aquí porque piensan que simplemente es un nombre gallego como puede ser Xulia”, explica esta joven de Cambre que lleva nombre de parroquia oleirense.

A Maianca le pusieron ese nombre porque su madre se enamoró de su sonoridad al pasear por esta localidad cercana a Mera. “Dijo de broma, tenían 16 años, que si algún día tenían una hija le llamarían así. Después ella quiso ponerme Carmela y mi padre Eva, por lo que no llegaron a acuerdo y fue en el último momento cuando se acordaron de la historia y lo agradezco, porque me encanta, aunque la familia no estaba muy a favor, indica, y señala que el cura que la bautizó quería ponerle María de las Maiancas o Maianca María. “Mi madre se negó y al final aquí estoy”, ríe.

Decisión de su hermana
De Cambre también es Xalo, un niño de seis años con rizos de oro y mirada pilla. Su madre, Noemí, explica que fue su hija mayor, Xiana, quien eligió este nombre.

“Ella quería que su hermano también empezara por X y nosotros solo pusimos la condición de que fuera un nombre gallego. Hicimos una búsqueda tanto con libros como en internet y el que más le gustó fue Xalo, y a mí también”, dice Noemí, quien al principio notaba que la gente se sorprendía al escucharlo, “pero ahora cada vez menos”.

“Hubo comentarios de todo tipo. Desde ‘cómo le vas a poner el nombre de un monte’ hasta ‘es súper original’. Cuando se lo pusimos no conocíamos a ninguno pero ahora a varios, y con Xiana nos pasó igual”, cuenta la madre de Xalo, que tuvo que escuchar “algún comentario despectivo por lo bajo” en el registro.

Galicia Mariño vive en Pastoriza. Sus padres, Pablo y Paula, se mantuvieron firmes ante todos los que les aconsejaron no llamar así a su pequeña.

“No traballo, unha señora pensou que a miña muller se chamaba Galicia e díxolle que era un nome precioso. Paula chegou á casa e propúxomo e a min encantoume, pero xurdiron dúbidas porque no noso entorno a ninguén lle gustaba”, comenta Pablo, que pensaba “se existen Américas, Indias e Áfricas, por que non Galicias?”.

Y hace unos meses llegó al mundo un coruñés llamado Dexo, otra parroquia costera de Oleiros que ha servido para nombrar una nueva vida en la ciudad.

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