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Saltan las alarmas en el Reino Unido por las playas atestadas y las fiestas ilegales

viviana garcía londres | 27 de junio de 2020

Ciudadanos disfrutan de una jornada de playa en el arenal de Margate, en el sur británico  | will oliver (efe)
Ciudadanos disfrutan de una jornada de playa en el arenal de Margate, en el sur británico | will oliver (efe)
Las muertes por Covid-19 en el país ascienden ya a 43.414, tras sumar otras 186

La desescalada en el Reino Unido, con más de 43.000 muertos por Covid-19, ha despertado las alarmas sobre la salud de la población al verse playas atestadas, fiestas multitudinarias y test que no acaban de funcionar.

Las autoridades británicas no han ocultado la inquietud por el aumento de estas fiestas, organizadas también a raíz del buen tiempo, al no estar autorizadas por el riesgo de contagio.

En el barrio londinense de Notting Hill varios policías resultaron agredidos, aunque no heridos, cuando intentaban dispersar anoche a una multitud que participaba en una fiesta ilegal. 

Varios participantes arrojaron diversos objetos contra los agentes, en lo que ha sido la segunda noche consecutiva de incidentes de este tipo, tras la del miércoles en el barrio londinense de Brixton, donde 22 agentes resultaron heridos en unos enfrentamientos durante una congregación también ilegal.

Las fuerzas del orden han reforzado las medidas de vigilancia en la capital en caso de incidentes graves, después de que se suavizaran las medidas del confinamiento y ante el buen tiempo, con temperaturas que superaran los 30 grados, que ha impulsado a la población a salir a la calle, a los parques y las playas.

En muchas playas británicas mucha gente no ha respetado la distancia física necesaria para evitar los contagios y un segundo pico, lo que ha obligado al Gobierno a amenazar con cerrarlas.

Este problema también se vio la noche del jueves cerca del estadio de fútbol del Liverpool, donde unas 2.000 personas se concentraron para celebrar que este equipo se proclamase campeón de la liga inglesa. Las alarmas saltaron al verse a los aficionados gritando, unos junto a otros y sin llevar mascarillas ni ningún tipo de protección.

Ante el temor a un rebrote, el Gobierno ha avisado de que está dispuesto a cerrar playas en Bournemouth, Christchurch y Poole. El ministro de Sanidad, Matt Hancock, dijo ayer a la emisora TalkRadio que tiene el poder para cerrar las playas si la gente no respeta la regla de la distancia social –de más de un metro–. “Tenemos el poder. Soy renuente a utilizarlo porque hemos tenido un confinamiento bastante duro y quiero que todo el mundo pueda disfrutar del sol. Pero la clave para hacerlo es respetando las reglas”, añadió el titular de Sanidad.

Por su parte, el director médico del Gobierno, Chris Whitty, también se sumó a las advertencias al pedir a la población que cumpla con las recomendaciones del Gobierno para evitar contagios. “Si no seguimos las guías sobre distancia social, entonces los casos van a volver a subir. Es natural que la gente quiera disfrutar del sol y tenemos que hacerlo de una manera que sea segura para todos”, subrayó Whitty en su cuenta de Twitter.

La lucha contra la pandemia ha recibido críticas de los expertos, que alertan de que las pruebas para saber si la población tiene anticuerpos han sido puestas en marcha por la Sanidad sin “una adecuada valoración” sobre su efectividad.

Mientras, las muertes por Covid-19 confirmadas por test en el Reino Unido ascienden este viernes a 43.414, tras sumar 186 en 24 horas, informó el ministerio de sanidad del Gobierno conservador británico. El ministerio indicó que, de 8,9 millones de pruebas diagnósticas hechas desde el principio de la pandemia, 309.360 dieron positivo, de las cuales 1.006 fueron en el último día. Si bien los datos del Gobierno reflejan solo los casos confirmados por test, otras estadísticas indican que el número real de decesos superan ya los 54.000 en este país.

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