Imprimir

La poeta Branca Vilela da un giro a su obra y ofrece poesía amorosa en su nuevo libro “Me diste la tierra”

n m.g.m. a coruña | 11 de enero de 2013

La poeta Branca Vilela presentaba ayer su nuevo libro “Me diste la tierra”, editado por Óscar Losada, en la Biblioteca Pública Retiro de Madrid, donde le da un giro de 360 grados a su obra para beber de la tierra.

La poeta Branca Vilela presentaba ayer su nuevo libro “Me diste la tierra”, editado por Óscar Losada, en la Biblioteca Pública Retiro de Madrid, donde le da un giro de 360 grados a su obra para beber de la tierra. Que redescubrió en Asturias cuando no se lo esperaba. Decía la escritora que la inspiración le vino después de un tiempo en blanco. Cuando logró despejar la mente y respiró al otro lado del puente de Ribadeo, que es como estar en casa.

Es por eso que sus versos hablan de la similitud entre Galicia y Asturias. Se escapan de la denuncia y son. Simplemente dicen y hablan de lo que está próximo. Cuenta la autora que el conjunto sabe dulce. “Es sencillo y se desliza”. A la hora de escupir las palabras en el papel, Branca señala que se le amontanaban y que ellas mismas le pedían paso.

Fue algo así como un parto pero sin dolor ni contracciones. Ahora que se encuentra inmersa en la poesía más terrenal, la coruñesa afirma que no tiene pensado dejar la literatura que grita y con la que ha colaborado para Amnistía Internacional en la publicación de “Te vi venir”, donde habla de la situación de los niños en países que están en conflicto.

Explica que en este caso la inspiración le llegó a través de una imagen. En la que un pequeño se le acercaba para contarle lo que le estaba pasando. Lo que presenta ahora es muy diferente. Tanto que cree que sus lectores no la van a conocer: “Parezco Bukovsky, del que decían que, en realidad, era un pájaro azul el que escribía sus libros”.

La idea es continuar cooperando con la ONG con una nueva entrega, una labor que compaginará con la apertura de un restaurante en la ciudad después de haber regentado ya un local de hostelería. En este sentido, no tiene pensado fusionar gastronomía con poesía porque como le decía a sus clientes anteriores: “Mi obligación es serviros un vino y no contar mi vida privada”. Con esta solo salpica los poemas que nacieron en la playa de As Catedrais. Un día que no contaba.

A la finalista del premio internacional Rubén Darío por “Préstame tu voz” le quedan por delante unos meses donde se vestirá de largo para presentar una nueva cara poética. Que sumar a la anterior.

Puede ver este artículo en la siguitente dirección /articulo/coruna/la-poeta-branca-vilela-da-un-giro-a-su-obra-y-ofrece-poesia-amorosa-en-su-nuevo-libro-me-diste-la-tierra/20130111012140100773.html


© 2020 El Ideal gallego