
Es el único carnaval tradicional de As Mariñas. El más ‘enxebre’ y más natural; el más apegado a la tierra, el que más crece y el que encarna con más éxito la autenticidad de la vida en la aldea: el Entroido de Samede.
Hasta allí, hasta San Vicente de Vigo, en Paderne, se desplazan cientos de visitantes para asistir al desfile de ‘bonitos, carolos e vixigueiros’, toda una exhibición de color, tradición y creatividad que se extiende desde la capilla hasta el campo donde se celebra el Domingo de Piñata. Con sol, entusiasmo y toda la energía acumulada durante las seis semanas de agua, viento y oscuridad que vivió Galicia. Las que casi hasta el último momento amenazaron el Entroido de Samede.

Después de un kilómetro de recorrido, la comitiva se detiene para interpretar, entre aplausos, la ‘muiñera cruzada’, una de las singularidades de la cita, que destaca por una serie de rituales tremendamente marcados: “Tanto é así que, un mes antes da celebración, os mozos que licenciaban do servizo militar aquel ano, que eran os encargados de facer a festa, tiñan que atopar o árbol máis alto e trasladalo á aldea”, explica Emi Cagiao, de la Asociación do Entroido de Samede.
Allí subían el muñeco del Policarpio, el nombre del meco encargado de anunciar la celebración entroideira a toda la comarca de Betanzos..
Las máscaras son otro de los elementos distintivos de Samede. Están los ‘bonitos’, que eran los encargados de interpretar la muiñeira cruzada todos los Luns de Entroido; los ‘vixigueiros’, que son los azuzadores y actúan como animadores de los curiosos, y los ‘carolos’, ataviados con enagua y camisa blancas, la vestimenta inicial de cualquier Entroido. “Eran os máis pobres, e proba disto é que os colares eran de millo” y, aunque estuvo desaparecido, “agora recupérase, porque foi o primixenio e lócese con orgullo”, añade Cagiao.

En la ‘muiñeira’ solo intervenían “mozos e mozas solteiros e solteiras en idade de casar; é dicir, coas súas mellores galas para amosar todo o seu poderío”, la manera de darse a conocer ante la comunidad y otra de las características que hace único este Entroido de As Mariñas.

Esa mezcla de orgullo, historia e identidad es la que atrae el interés de los visitantes y la que hace única esta celebración, pues todavía conserva algo cada vez más difícil de encontrar: la sensación de estar viendo una tradición viva, rescatada del olvido para, en menos de un decenio, codearse con los entroidos más destacados de Galicia.











