
Daniel López y Verónica Alfonso, fotógrafos de profesión, han cumplido este fin de semana uno de sus sueños: han abierto en Dordaño (Oza Cesuras) las puertas de A Lareira Studio, un lugar donde la creatividad será la protagonista y con el que buscan ofrecer un oasis de calma a sus visitantes. “Un respiro”, dicen, dentro del ritmo frenético de la vida actual, con actividades lúdicas y culturales.
Tras su experiencia como ‘nómadas’ viviendo en una furgoneta, este matrimonio coruñés se instaló en 2023 en el núcleo de Cesuras, en la comarca betanceira, tras enamorarse de la que hoy es su casa. Allí Verónica comenzó a darle forma a un proyecto que le apasionaba, su marca de cerámica (Casa A Lareira), que le ha reportado “infinitas alegrías” en los últimos meses, mientras que Daniel ha dado rienda suelta a sus deseos artísticos con este nuevo estudio, que cuenta con laboratorio de revelado analógico, camerino para sesiones de moda y otros detalles.
En A Lareira Studio habrá sesiones de fotos, talleres de cerámica, charlas, eventos corporativos y demás, explican. Todo cabe en un espacio que cuenta con una enorme cristalera que permite la entrada de luz cenital y que conserva elementos tradicionales como dos pies de hórreo que se encontraban en la parcela y dos butacas de un cine antiguo que les donó un vecino.
“Le hemos dado una vuelta a nuestra empresa, que antes era Ledicia y ahora pasa a ser A Lareira, con este estudio enorme, con iluminación natural. Nos gusta el concepto de ‘lareira’ porque allí es donde se reunía antes la gente y pretendemos que aquí también se reúnan no solo fotógrafos sino otros artistas. Que haya actividad cultural aquí en Cesuras, que los vecinos lo agradecen mucho”, cuenta Verónica Alfonso.
El estudio está abierto “para todo tipo de propuestas” y no solo acogerá actividades propias sino que se alquilará para otros. Para abrir boca, este mes ya han preparado talleres de cerámica con desayuno incluido: “Están funcionando muy bien, después del verano la gente tiene ganas de hacer un ocio más en petit comité y viene gente tanto de aquí de los alrededores como de A Coruña, Santiago... este año hice muchos encargos para bodas, empecé por hobby pero ha ido creciendo”, cuenta Alfonso.
La nueva instalación es “el sueño de cualquier fotógrafo”, dice López. “La luz natural es la clave y esta zona sorprende a muchos. Nos encanta poder dar a conocer este entorno”, comenta el artista, que recuerda que en la creación de este recinto –ubicado en lo que antes era un galpón– han respetado las características del lugar, integrándolo lo mejor posible en el paisaje.
“Por eso hay galerías de madera y teja. El cristal es muy caro pero tener un lucernario como este para trabajar no tiene precio, y más ahora en que gana peso la fotografía digital y la inteligencia artificial”, cuenta López.
La pareja –que realiza campañas para marcas como Gadis o Aceites Abril, además de sesiones para Inditex– también mantiene activo su proyecto Lab on Wheels, con el que elaboran ferrotipos, una técnica creada en 1850 que consiste en hacer fotos sobre placas de metal y cuya imagen se forma con plata pura.
Precisamente, con él viajaron por toda España viviendo en su furgoneta durante año y medio: “Un piso se nos quedaba pequeño. Ahora tenemos nuestra casa y al lado el estudio, un taller para ‘fedellar’, un huerto y un sentimiento de comunidad que nunca tuvimos. Los vecinos siempre están para ayudar y aquí estamos encantados”, concluyen















