
“Hasta que lo consiga, no pararé”, comenta María Barral. Una confesión con la que resume la actitud con la que los dirigentes municipales afrontan una de sus reivindicaciones de los últimos años: un Parador de Turismo en el casco histórico de Betanzos.
La iniciativa sigue sin compromiso definitivo, pero ha ido avanzando desde la exposición inicial de varias alternativas hasta llegar a un inmueble concreto que la institución considera adecuado para albergar un establecimiento de estas características, que son todo un exponente en España.
La última alternativa trasladada a Madrid pasa por un inmueble privado situado en el entorno de la antigua Torre de Lanzós. Un edificio de algo más de 1.400 metros cuadrados que está en venta y que el Gobierno de Betanzos ya puso sobre la mesa de Paradores de España.
La alcaldesa asegura que volvió a trasladar esta opción a la entidad, convencida de que reúne las condiciones necesarias, aunque la ubicación no es del todo nueva, pues había aparecido entre las opciones analizadas por Betanzos cuando, hace dos años, trasladó a Paradores tres hipotéticos emplazamientos, en el entorno de Santa María, San Francisco y Santiago.
Entonces se escenificó el compromiso de avanzar y concretar la actuación en alguno de ellos porque en todos había un obstáculo: ninguna de las alternativas era de titularidad municipal y, aunque el Ayuntamiento de Betanzos mantuvo contactos con las autoridades eclesiásticas para explorar la adquisición de alguno de sus inmuebles, no avanzaron, pues no existía intención de vender por parte de la Iglesia. En cambio, la opción privada del entorno de A Torre de Lanzós presenta una circunstancia que la diferencia: el inmueble está disponible en el mercado.
La alcaldesa considera que se trata de un emplazamiento “idóneo”, tanto por su localización como por sus características. Además, señala que el edificio se encuentra en un ámbito contemplado por el Pepri (Plan Especial de Protección y Reforma Interior) de una manera que, en su opinión, encaja con la idea de Paradores de España.
El siguiente movimiento, sin embargo, no depende únicamente del Ayuntamiento de Betanzos, pues requiere un acuerdo entre sus propietarios y Paradores. Ahí está una de las claves de la operación, como reconoce Barral. Porque el Gobierno de Betanzos puede defender el emplazamiento, mediar y trasladar la propuesta, pero el proyecto necesita que las otras dos piezas lleguen a un entendimiento, y a ello se suma otro condicionante, ya que actualmente Paradores está centrando sus esfuerzos en el mantenimiento de los establecimientos que ya forman parte de su red en toda España.
En definitiva, el proyecto se sitúa en un horizonte de medio plazo y no cuenta, por ahora, con una fecha concreta. “Todo va mucho más lento de lo que yo quisiera”, admite Barral. “Yo creo que eso también saldrá”, sostiene la alcaldesa de Betanzos.
La apuesta municipal es doble, en tanto la apertura de un establecimiento así en el casco histórico implicaría la rehabilitación de un edificio y, al mismo tiempo, la ampliación de la oferta de alojamiento en el corazón de As Mariñas. “Un parador chiquitito en el casco histórico sería muy importante para la ciudad”, resume Barral antes de enumerar algunos de los efectos que tendría: “La recuperación y la rehabilitación de un edificio importante, más oferta y dinamización de casco histórico... Todo es importante”, apostilla la mandataria que, aunque asume que queda camino por recorrer y que los tiempos no son los que le gustaría, insiste en que seguirá con su empeño por un Parador de Turismo.

















