
En agosto, los visitantes se multiplican y la ciudad se vuelca con San Roque. Después llega septiembre, y con él, la calma y el silencio, solo amenazados por las mareas del Mendo y el Mandeo. Entonces, Betanzos mira a las alturas, a los santuarios de O Camiño y de A Angustia.
Cada 30 de agosto, con el inicio de la novena de Os Remedios, que se alargará hasta la víspera de la celebración, se abre una nueva etapa marcada por la devoción mariana y las tradiciones vinculadas al vino que los vecinos viven entre la fiesta y las obligaciones; entre los actos alrededor de la Festividad de Nosa Señora y las tareas que anteceden a San Miguel, el santo al que se asocian los célebres ‘Os Alborotados’. En septiembre, Os Remedios y A Angustia toman el relevo de San Roque.
Las romerías marianas concentran a miles de asistentes, cientos de velas y ofrecimientos, y la alegría se instala en A Ponte Vella y San Pedro de Viñas. En un extremo y en el otro de la ría y del territorio municipal, una el día 8 de septiembre y la otra el tercer domingo, que este año será el 20.
Os Remedios
Nuestra Señora de Riba Cavada, Nosa Señora do Camiño o la Virgen de Os Remedios es un elemento esencial de la historia de Betanzos.
Los orígenes del santuario se remontan cinco siglos atrás, en la senda de San Martiño de Tiobre, donde la Virgen se apareció a uno de sus devotos indicando dónde estaba la imagen de piedra hallada al pie del Camino a Compostela. Convertida en centinela de la ciudad y sus vecinos, Os Remedios atrae cada septiembre miles de romeros de toda la comarca y de las de Ferrol y O Eume que, con sus velas encendidas y emociones incontenibles, la acompañan en su única salida anual del santuario, a hombros de sus cofrades, hasta A Eira Vella.
A Angustia
En la carretera de A Coruña está el santuario de A Angustia. Dicen que como mirador de la ciudad no tiene comparación y, menos aún, como sitio de reencuentro de aquellos que añoran Betanzos.
La romería es el tercer domingo de septiembre y, aunque menos concurrida que Os Remedios, también reúne a cientos de brigantinos, que suben caminando por A Condomiña, y a las antiguas empleadas de la Fábrica de Tabacos de A Coruña que, desde que en 1920 una serie de despidos las llevaron hasta la imagen de A Angustia en demanda de mediación, regresan cada año en señal de agradecimiento, a pesar de que hace casi tres decenios del cierre de las instalaciones de A Palloza.
Os Alborotados
También en septiembre son ‘Os Alborotados’, coincidiendo con San Miguel. En A Ponte Vella, como Os Remedios, se completaba con el pisado de las uvas, la ‘torcedura’ y la cata del primer mosto de la cosecha, aunque hace algunos años que se perdieron estas tradiciones a pesar de los intentos de los vecinos, que en 1978, con la idea de recuperarla, decidieron trasladar la cita del día 28 de septiembre para o último domingo del mes denominándose ‘Festa do Mosto’.
“O nome de Alborotados venlle de que moitos dos romeiros viñan ó dereito da romaría de San Cosme, chegando en plena noite ó barrio da Ponte Vella, e como se pode supoñer, moitos deles en plena celebración festeira, cantando e acompañándose de cunchas e terminada la cual desfilaron para sus lares gaitas (Otero Crespo, 1981: 217)”, recoge Xosé María Veiga en Romarías das Mariñas.















