Betanzos prohíbe el llenado de piscinas y lavado de coches con agua de la red municipal
El Ayuntamiento ha lanzado un decreto con medidas de prevención ante la sequía

El Ayuntamiento de Betanzos intensificará las medidas de prevención ante la disminución de las reservas hídricas con la aprobación de un decreto que establece nuevas limitaciones en el uso de agua de la red municipal. "O obxectivo é actuar con anticipación para preservar os recursos dispoñibles e garantir o abastecemento de auga potable para o consumo humano e os usos esenciais", explica el Ejecutivo.
Hace apenas una semana, el Gobierno de María Barral hacía un llamamiento a la colaboración ciudadana para llevar a cabo un uso responsable del agua y contribuir "entre todos" a reducir el consumo. "A evolución da situación fai necesario avanzar agora na prevención coa adopción de novas medidas que permitan protexer as reservas e evitar que poidan producirse problemas de subministración", alegan ahora.
Barral explica que el objetivo es "actuar antes de que a situación poida agravarse e evitar ter que adoptar medidas máis restritivas no futuro". Así, el decreto lanzado establece la prohibición del llenado total o parcial de piscinas privadas, del lavado de vehículos y de los baldeos con agua proveniente de la red municipal.
"Xunto a estas restricións, o Concello recomenda evitar o rego de xardíns, zonas verdes, hortas de lecer e espazos ornamentais con auga da rede pública, así como outros usos innecesarios tanto no ámbito doméstico como no comercial", señala el Gobierno local.
Oza Cesuras
Los problemas con el agua afectan a diversos municipios de la comarca brigantina, entre ellos Oza Cesuras, que sufrió la semana pasada una avería en una captación y cientos de vecinos quedaron sin suministro durante cuatro días.
A pesar de que el servicio quedó restablecido este lunes -tras más de 72 horas inoperativo-, y de que el Ayuntamiento asegura que el agua ya es apta para el consumo, los residentes de parroquias como Bragade, Dordaño o Carres se quejaron del mal olor del líquido, así como de su turbidez, lo que provocó el cierre de algunos negocios "hasta nuevo aviso".














