¿Cuál es la conexión de Betanzos y el Louvre de París? Una relación escondida con origen en la Edad Media

¿Cuál es la conexión de Betanzos y el Louvre de París? Un cronista extraordinario y una época, la más esplendorosa para la ciudad: la Edad Media. En una de las alas del museo, entre esculturas dedicadas a los más destacados notables de la historia de Francia, se alza la de un autor que hace más de seiscientos años unió su nombre a Betanzos. Entonces, la ciudad asistió a conflictos nobiliarios, al auge urbano y comercial y a algunos de los capítulos más singulares de la historia medieval de Galicia.
Uno de esos episodios se recrea en las célebres Crónicas de Froissart, consideradas la narración caballeresca más relevante de la Europa del siglo XIV. El escritor e historiador de corte, conocido sobre todo por relatar la Guerra de los Cien Años y por retratar con enorme detalle el universo ‘caballeresco’, es el autor de la Justa de Betanzos, celebrada en 1387, cuando el caballero Regnaut de Roye desafió a John Holland, duque de Exeter y hermanastro del rey Ricardo II de Inglaterra, a combatir en Galicia. El reto era meridiano y ceremonial: “tres lances a caballo, tres de espada, tres de daga y tres de hacha”, en Betanzos.
El noble aprobó la idea y ofreció un salvoconducto a Regnaut, que se presentó en la todavía villa acompañado por caballeros, escuderos y sesenta animales, dispuesto a combatir en la plaza, donde se montaron gradas para los espectadores que acudirían a la liza, y hasta donde se desplazaron, además del duque y su séquito, su aliado Juan de Portugal.
El cronista narra el enfrentamiento con un detallismo casi cinematográfico: “Se miraron entre las viseras de sus yelmos y tomaron sus lanzas y espolearon sus caballos para encontrarse a toda velocidad”, escribió sobre el inicio del combate entre Regnaut de Roye y John Holland.
“Cuando terminaron, nadie resultó herido y la fiesta se acabó”, recoge la crónica, que añade que el duque de Lancaster cenó después con los franceses en un ambiente de celebración, también en Betanzos.
Aunque todavía existen dudas sobre muchos aspectos de la vida de Froissart —incluidas sus fechas exactas de nacimiento y muerte, situadas aproximadamente entre la década de 1330 y comienzos del siglo XV—, su obra se convirtió en una referencia indispensable para entender la Europa de la Edad Media.
En cuanto a la Justa de Betanzos, no solo quedó recogida en la literatura medieval sino que existe también una suerte de imagen histórica, una miniatura que se conserva en la Biblioteca Nacional de Francia, en los manuscritos de las Crónicas de Froissart.
Esta Joute de Betanzos representa una auténtica fotografía medieval del episodio ocurrido hace más de seis siglos y es la muestra de la conexión entre Betanzos y el Louvre. El cronista tiene una estatua en el antiguo Palais du Louvre, concretamente en el ala Aile Turgot, donde fue inmortalizado por el escultor Philippe Lemaire.
Desde allí, en medio de otras celebridades, permanece el recuerdo del escritor que dejó constancia de un combate registrado en el siglo XIV.
Más de seiscientos años después, Betanzos continúa regresando cada verano a aquel tiempo de estandartes, murallas y caballeros a través de la Feira Franca Medieval. La reivindicación colectiva de una ciudad orgullosa de su pasado medieval, ese que la conecta con uno los grandes símbolos culturales de Europa.














