El BNG de Betanzos condiciona su sí al PXOM: “O Carregal debe ser zona verde, non urbanizábel”

Tras casi tres años de mandato y de conversaciones con el PSOE para aprobar el Plan Xeral de Ordenación Municipal de Betanzos, el BNG advierte a los socialistas de que sus ediles no darán su sí al PXOM si este contempla cualquier construcción en el entorno de O Carregal. Esa es “a liña vermella” que han establecido los nacionalistas, que insisten en que “en 2026 non se pode permitir unha aberración como a construción de vivenda ou edificacións en zona inundábel, á beira do río Mendo”.
Así lo explicaron las ediles Amelia Sánchez y Vanessa Rey en una comparecencia en la que indicaron que el documento urbanístico debe responder a criterios de “calidade de vida, sustentabilidade, defensa do interese común e acceso á vivenda” y alertaron de que sus representantes no respaldarán un PXOM que conceda la más mínima opción “á especulación ou a actuacións urbanísticas irresponsábeis”, expuso Sánchez, que reivindicó la conducta constructiva del BNG. Una actitud “absolutamente dialogante e propositiva”, a pesar de ser oposición y de que, en muchos aspectos, “este non sexa o noso modelo ideal” para Betanzos.
Así, aunque reconocieron que se asumieron algunas de sus iniciativas y se dieron “avances significativos en zonas sensibles”. Es el caso de Infesta, donde se retiró el vial que, por sus consecuencias negativas al dividir el núcleo en tres, movilizó a los vecinos, y se acordó reducir edificabilidad en aras de su carácter rural evitando “a creación dunha cidade dormitorio nas innmnediacións da A-6”, o los de O Frade y A Cañota, donde se apostó por salvaguardar el entorno de los ríos Mendo y Mandeo evitando “unha urbanización intensiva”, añadió Amelia Sánchez.
Con todo, los nacionalistas, aunque incidieron en que su mano sigue tendida para conseguir “un urbanismo responsábel, moderno e sustentábel”, advirtieron de que la cuestión de O Carregal es irrenunciable, que la calificación de los terrenos más cercanos al Mendo como zona verde sigue siendo “condición ‘sine qua non’ para apoiar o PXOM”.
En este sentido, los nacionalistas rechazan “calquera posibilidade de construír en terreos inundábeis” lo que, en su opinión, sería “unha absoluta irresponsabilidade” por los riesgos asociados que implica para la ciudadanía: “A seguridade da veciñanza e o sentido común deben estar por riba de calquera interese urbanístico”, resumieron las dos ediles, convencidas de que “O Carregal non é unha área apta para vivenda nin privada nin pública, senón un espazo que debe destinarse a usos ambientais e zonas verdes” para uso y disfrute de los vecinos de Betanzos.
“A seguridade da veciñanza e o sentido común deben estar por riba de calquera interese urbanístico”
Así, en cuanto a los derechos adquiridos con los titulares de ese suelo, el BNG apuesta por negociar con ellos una permuta por terrenos en otras áreas no inundables: “É responsabilidade do Goberno local buscar solucións que permitan desenvolver permutas ou outros instrumentos urbanísticos para protexer esa zona, dedicala a usos de carácter ambiental e verde, non urbanizábel”, resumió Sánchez.
El BNG aseguró que el PSOE puede contar con ellos para “defender un desenvolvemento ordenado que permita mellorar os servizos, aumentar a poboación e dinamizar a economía, pero sempre baixo criterios de planificación e interese xeral”, para desarrollar un modelo donde la vivienda pública sea una prioridad, más aún en un contexto donde el acceso a la vivienda “é un dos principais problemas sociais”, no solo en el municipio sino en toda España.









