
La salida al mar de la Ría de Betanzos en 1589. Con sus casas y sus colinas, Ares y Cabo Prior. Es la representación más antigua conocida en la que se cita la ciudad y está en Londres. En The National Archives, un organismo creado en 2003 como archivo oficial de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte –Escocia cuenta con su National Archives of Scotland, con sede en Edimburgo– que sus responsables reivindican como la más extensa colección de documentos del mundo, de más de mil años de historia, desde el célebre ‘Domesday Book’ o Libro de Le Winchester.
El ‘Map of Ría de Betanzos’, de autor desconocido como otros similares de A Coruña y Ferrol, está datado en 1589, con lo que, de ser cierta esta información incorporada a la descripción del documento, sería anterior a la ilustración que Antonio Vázquez realizó en 1616, la primera representación gráfica del casco urbano betanceiro, incluida en el expediente del voraz incendio registrado ese mismo año que custodia el Archivo Histórico Nacional en Madrid. Este grabado se publica por primera vez en el Anuario Brigantino de 2010.
En el archivo londinense conservan otro documento en el que también se cita Betanzos. El relativo a la ‘Concepcion de Sanlúcar’, una embarcación capturada “en la ruta de Sanlúcar a Betanzos, cargada con sal y aceite, pero llevada por vientos contrarios hacia Irlanda”. En marzo de 1666, “a unas 70 leguas del Cabo Finisterre”, es apresada por el HMS Sorlings y llevado a Dartmouth, de acuerdo con la descripción que aparece en el archivo británico, emplazado en Richmond.
'Desastre del XVII'
Los investigadores Baudilio Barreiro Mallón, de la Universidad de A Coruña, y Ofelia Rey Castelao, de Santiago de Compostela, analizaron todo el contenido del expediente de los sucesos de 1616 y consideran que “o debuxo permite visualizar a magnitude do desastre”, que casi arrasó Betanzos.
El incendio comenzó el sábado 19 de septiembre de 1616, a las 19.00 horas de la tarde-noche y duró hasta las 03.00 de la madrugada del domingo 19. En este sentido, el informe apunta a “siete horas de horror” en un día en que, además, “no había autoridad en Betanzos”.
“El corregidor, Rodrigo Álvarez de Bohórquez, estaba en la villa de Noia ocupado de asuntos de su cargo, y el teniente de corregidor, Rui Sánchez de Boado, llevaba tiempo en la cama a causa de una grave enfermedad...”, con lo que el informe no se completó hasta el día 24.

Casi una semana después, las autoridades civiles encargaron a Vázquez este mapa del terror donde las áreas más oscuras serían las casas ardidas (más de dos centenares) y donde se aprecian claramente elementos y construcciones como la muralla y los arcos medievales, A Porta da Vila, A Ponte Vella y A Ponte Nova; San Francisco, Santa María do Azougue y Santiago; las calles y la Torre de Lanzós y, extramuros, el convento de Santo Domingo y el antiguo Hospital de La Anunciata.
Este suceso cambiará por completo el ordenamiento urbano: “El incendio de 1616 modificó para siempre la estética de la ciudad al arder barrios enteros de pequeñas construcciones realizadas en madera”, escribe Ángel Arcay en ‘Una historia de Betanzos’.
Encargo de Felipe IV
Siguiendo el orden cronológico, de entre 1624 y 1629 es la ilustración de Betanzos incluida en la obra ‘La descripción de España y de las costas y puertos de sus reinos’, de Pedro Texeira.
El conocido como ‘Atlas de Texeira’ está considerado por los expertos como una obra maestra de la cartografía artística española y su elaboración respondió a un encargo de Felipe IV, el ‘Rey Planeta’. Un compendio de mapas de España y Portugal que comenzó en Hondarribia (Gipuzkoa) y completó cinco años después en Roses (Girona), con vivos colores que, en el caso de las tierras mariñanas, representa el tramo interior del estuario, desde Sada hasta la ciudad brigantina, donde se ve A Ponte Vella y el casco histórico, con sus murallas y arcos medievales, así como el Mandeo y las montañas por las que discurre el río hasta su desembocadura, donde se une con el Mendo.
Desaparecido durante tres siglos, el original se conserva en la Biblioteca Nacional de Austria en Viena.

Tanto de la ilustración del incendio como de la cartografía artística de Texeira, cuentan con copias en el Archivo Municipal de Betanzos, donde también se pueden consultar otros planos de 1823 y de 1845. De 1890 y de 1910, con más similitudes al Betanzos actual, son los del betanceiro Francisco Javier Martínez Santiso.









