
El misterioso cuadro del Ecce Homo, el que será uno de los atractivos de la Semana Santa de Betanzos de este año, se expone desde este Domingo de Ramos en San Francisco. La restauradora coruñesa Patricia Muñoz completó el ‘rescate’ de la obra, encontrada hace unos meses en un almacén del Museo das Mariñas.
Ahora, mientras vecinos y visitantes admiran los resultados, los investigadores tratan de esclarecer el origen de esta representación bifronte, un tipo de pintura nada común en la que Cristo aparece por delante y por detrás en el mismo lienzo, “como con un carácter tridimensional”, una iconografía que se manifiesta sobre todo en el Barroco novohispano, desarrollado entre los siglos XVII y XVIII en los territorios del actual México.

Así, las indagaciones realizadas estas semanas apuntan a una hipotética relación con creaciones artísticas de esta época vinculadas al ámbito americano, especialmente al virreinato de Nueva España. El óleo está expuesto a la entrada del antiguo convento de San Francisco y allí continuará toda la Semana Santa. Después, volverá al Museo das Mariñas.
Durante las tareas de restauración, Muñoz halló otras curiosidades que, de una manera o de otra, contribuirán a aclarar su origen, por qué lo taparon y cómo acabó en Betanzos. Teorías La tela que ocultaba el reverso estaba cosida cuidadosamente alrededor, como flotando sobre la superficie, con lo que su cometido no era el refuerzo, por lo que todo indica que se colocó con la intención expresa de ocultar la espalda de Cristo, que aparece totalmente descarnada y ensangrentada, aunque esta es solo una de las teorías que manejan los expertos, que insisten en la importancia y la calidad del cuadro, cuya restauración costeó la Cofradía de Semana Santa de Betanzos.
En este sentido, el lienzo utilizado para cubrirlo, ahora retirado, también será útil para determinar la fecha en que se creó, e incluso unas marcas de un montaje anterior, encontrados por Muñoz durante el proceso de recuperación en el estudio: “Cualquier aportación para aclararla se agradecerá enormemente”, destaca la restauradora, que cuenta con la colaboración del catedrático de la Universidad de Santiago Juan Manuel Monterroso y la historiadora Carolina Monzo, una de las expertas que acompañaba a Patricia Muñoz en el momento del hallazgo, en 2025.

Mientras, la bendición del Domingo de Ramos y la procesión de La Borriquita, la primera de las celebraciones betanceiras, abrieron los actos de esta edición, con cientos de vecinos en la calle, que acompañaron el paso desde Santo Domingo hasta San Francisco, donde se celebró la misa, para regresar de nuevo a la plaza de los Irmáns García Naveira.













