La decisión de comerciantes y vecinos sobre la nueva ordenanza del casco viejo de Betanzos: “Habrá alegaciones”

La nueva ordenanza de movilidad del casco histórico de Betanzos está causando diversidad de opiniones entre los ciudadanos pero tanto vecinos como comerciantes del entorno monumental tienen claro que la norma “tiene muchas carencias, que cursarán alegaciones y solicitarán el expediente completo para aclarar distintos aspectos que, en su opinión, no se especifican en el anuncio que recoge el BOP del día 19.
Así lo acordaron tras el encuentro celebrado el miércoles, al que asistieron representantes de las asociaciones empresariales y vecinales de este entorno, y en el que advirtieron de las consecuencias que la aplicación de esta ordenanza tendrán en el día a día de los residentes, y no solo del casco histórico sino también de calles como A Cañota, As Monxas y Os Ánxeles.
“Lo que se plantea convierte esta zona en un gueto”, comentan los afectados, que insisten en que ni muchos ciudadanos ni los responsables municipales no son conscientes de las consecuencias de una norma que, en cuanto sea efectiva, ocasionará numerosos inconvenientes a la ciudadanía de Betanzos.
Entre otras cuestiones, apuntan a que, tal y como está redactada, un “camión de reparto de butano no podría acceder al casco histórico al superar el peso marcado, ni siquiera algunos de los de los supermercados”, a lo que se une que no se regulan qué cámaras se consideran de entrada y cuáles de salida, lo que podría derivar en multas improcedentes o arbitrarias, “por no hablar que no están señalizadas las zonas de aparcamiento exprés” como sí aparecían en la de 2010.
Asimismo, el Grupo Municipal del Partido Popular de Betanzos adelantó que presentará una alegación para tratar de modificar sustancialmente una norma que “supone una amenaza definitiva para el comercio tradicional” y que añade “complicaciones adicionales innecesarias para las personas que residen en el centro”.
La portavoz popular, Ceci Vázquez, indicó además que, una vez elaborada la alegación, promoverán una recogida de firmas para “aglutinar el sentir de todos los betanceiros, tanto comerciantes como vecinos residentes, que quieren un casco histórico vivo y con actividad” tras percibir “undescontento importante con la actitud” del Gobierno de Barral. l










