La reinvención del sector vitivinícola: la misión secreta de los nuevos ‘viñeróns’ de Betanzos

El 20 de noviembre de 2000, la Xunta otorgó a los caldos de la comarca la consideración de Indicación Xeográfica Protexida (IXP) Viños da Terra de Betanzos. Un reconocimiento que entonces se entendió como antesala de la DO (Denominación de Origen) y que, veinticinco años después, ha incorporado experiencia, conocimientos y especialización, y ha sumado la colaboración de instituciones como la Reserva de Biosfera As Mariñas Coruñesas o la Fundación Juana de Vega.
En la sede de esta última se acaba de dar a conocer la Asociación de Viñerons de Betanzos (Avibe). Un colectivo que inicia su andadura con once integrantes y una única meta: recuperar la herencia vitivinícola del territorio e intensificar la difusión de los vinos amparados por la IXP.
Los socios comparten su amor por la viña y el vino y todos ellos han demostrado su competencia durante la campaña 2024-25. Además, desde la asociación destacan también su compromiso con la dignificación del ‘viñerón’ –del francés ‘vigneron’– que no es otro que aquel que el que cultiva la vid y elabora sus vinos de manera artesanal, con su uva y mucho mimo en cada una de sus acciones, como explica su presidente, Jorge Molina.

Desde Avibe señalan que son muchas las cepas abandonadas que ellos intentarán reactivar y para ello cuentan con la implicación de viticultores de distintos municipios, como el propio Jorge Molina o Luis Sande, impulsor de la Bodega Pagos de Brigante, una iniciativa que en los últimos años ha centrado sus esfuerzos en la recuperación de cultivos históricos en la ribera del Mandeo, especialmente en los terrenos conocidos como ‘Pago da Picha’ y elaborar caldos de calidad dentro de la IXG Viño da Terra de Betanzos.
El colectivo elaborará un mapa de situación para determinar las acciones necesarias para acabar con “anos de abandono e complexos”, anota Avibe. Así, desde la nueva asociación insisten en la oportunidad de “trabajar en red y compartir conocimientos” y, con esta intención, apuestan por actuar como “interlocutora activa entre; por colaborar con bodegueros y los viticultores para seguir aprendiendo y especializándose, y continuar introduciendo los caldos brigantinos en los mercados y en la hostelería de toda España.
El colectivo elaborará un mapa de situación para determinar las acciones necesarias para acabar con “anos de abandono e complexos”

En este sentido, su presidente sostiene que “es el momento de cambiar las cosas, de recuperar nuestra identidad vitivinícola y ponerla en el lugar que nosotros –también numerosos expertos– consideramos que se merece”, no lugar que se merece”, explica Molina.
“Queremos crear un entorno propicio para atraer a nuevos viticultores y poner en valor las viñas tradicionales, mediante la práctica de una viticultura avanzada respetuosa con el medio ambiente para la elaboración innovadora de vinos únicos y singulares, avalados por la excelencia del origen”, añadió el directivo, que también destaca la intervención de Avibe como mediadora “entre las bodegas y las fincas o viñas que necesitan ser trabajadas, con gente comprometida y con ganas de trabajarlas, y aprender la vitucultura de Betanzos”.
Es el momento de cambiar las cosas, recuperar nuestra identidad vitivinícola y ponerla en el lugar que nosotros consideramos que se merece
La incorporación de 'viñerones', la recuperación de tierras, actividades didácticas y educativas, enoturismo o catas son solo algunas de las oportunidades que se abren para todo el territorio de la mano de esta asociación sin ánimo de lucro que acaba de estrenarse en la Fundación Juana de Vega.





















