
Una construcción de más de 500 años ornamentada con los escudos de armas de la ciudad desde la que observar la realidad de 2025. El nuevo nexo de unión entre el XVI y el XXI. Betanzos evalúa las ofertas para elaborar el informe de seguridad y de uso de la torre del reloj con la intención de convertirla en mirador del casco histórico y afianzar su estructura, toda vez que las últimas obras de conservación se acometieron hace más de cuarenta años, en 1983.
La obra, que se encargó al arquitecto coruñés Andrés Fernández-Albalat Lois, alcanzó los 5.600.000 pesetas –unos 33.650 euros– de inversión y se completó con la consolidación de los muros y soportes arquitectónicos, y la restauración de los elementos y escalera interiores, que ahora tendrán que examinarse para poder abrirla a los visitantes, apuntan desde el Gobierno de María Barral.
Una vez accesible, será como subirse al siglo XVI para observar el XXI desde una altura de casi 18 metros
Así, de acuerdo con la documentación expuesta, se contemplan acciones de adecuación integral del interior y el exterior; la desoxidación de la maquinaria o, si es el caso, la sustitución de los elementos metálicos; la reparación de daños y la incorporación de medidas de protección y seguridad y, si es necesario, apuntar soluciones en materia de seguridad, sistemas de emergencias, vías de evacuación y control de aforos, atendiendo a lo que establece la Lei de Patrimonio Cultural de Galicia.

Este Plan de Seguridad y Salud y de Uso de la Torre Municipal del Reloj, de algo menos de 18 metros de altura, así como la redacción del proyecto y dirección de obra, están ahora en evaluación y, una vez adjudicados, se determinarán los usos de la atalaya, que el historiador –cronista oficial de la ciudad hasta su muerte en el verano de 1982– Francisco Vales Villamarín situó en el siglo XVI. Eso sí, sobre una anterior, ya que la actual es una reconstrucción de la original, arrasada por alguno de los incendios que asolaron Betanzos en esta centuria, los más importantes en 1556 y 1569.
Oportunidad
El Gobierno de María Barral considera ahora la oportunidad de que el inmueble se pueda destinar a usos nunca antes contemplados, que pueda acoger visitas, exposiciones y actividades encaminadas a la animación cultural del entorno, en el que también se emplazan la casa consistorial, la iglesia de Santiago–adosada a la torre pero independiente de ella– o el pazo de Bendaña, actual sede de la Delegación de la Agencia Tributaria. Las actuaciones están incluidas en el Plan de Sostenibilidade Turística en Destino (PSTD) ‘Casco Histórico de Betanzos’, costeadas con aportaciones de los Next GenerationEU.

La última intervención que se recuerda, aunque había comenzado a concretarse meses antes, se realizó en 1983. Con este motivo, el día 11 de junio de 1982, la Subdirección General de Patrimonio Artístico del Ministerio de Cultura informa, a través de una misiva dirigida al alcalde, Vicente de la Fuente García, por el arquitecto de la Inspección Técnica de Monumentos y Conjuntos Históricos, Carlos María Montero López, de la adjudicación de las obras y de que, según los cálculos de la de la Administración del Estado, las actuaciones se iniciarían un mes después, antes de las celebraciones de San Roque.
Maquinaria
En cuanto a la maquinaria del reloj, la actual es de comienzos del siglo XX. La que había hasta entonces, diseñada por Lombardelo a mediados del XVIII, se conserva en el Museo das Mariñas y permaneció en la torre desde su creación hasta 1918.
Antes, como corrobora la documentación conservada en el archivo municipal, hubo otras de características similares a la que se exhibe en los espacios expositivos del antiguo convento de Santo Domingo.
Adí, se tiene constancia de un reloj construido en 1551, que será sustituido en 1755 por los daños irreparables causados por el terremoto de Lisboa, siendo el encargado de su construcción el citado Juan Antonio Fernández Lombardelo. Este diseña una caja con una estructura realizada en hierro y, en su interior, dos circuitos con ruedas de piñones adentados a través de las cuales transcurrían unas cadenas que hacían girar el mecanismo, a lo que se añade una inscripción: “Lombardelo lo hacía para la M.N y M.L Ciudad de Betanzos siendo el regidor de ella el Sr. Juan Pasarin y Llamas y Proc. General el D. Joseph González Villamil. Año de 1757. N 5”.









