
La semana que viene se cumplen 150 años de la inauguración, con la apertura del tramo A Coruña-Lugo, de la estación de Betanzos-Infesta. La más antigua de las dos con las que cuenta la ciudad al comenzar a operar el mismo año en que Claudino Pita asumió la construcción del Globo de San Roque.
Sin embargo, como Betanzos-Cidade, atraviesa un momento complicado, sin atención y casi los mismos medios técnicos que en el siglo XIX. Los vecinos advierten desde hace años del abandono de la Estación de Betanzos-Infesta.
Con daños en todas sus instalaciones, otrora entre las más animadas de la comarca, invadida por la maleza y sin mantenimiento de ninguna clase, los residentes denuncian el “estado selvático” del entorno, casi engullido por las zarzas, y la nula atención por parte del Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) y del Ayuntamiento de Betanzos.

“O mantemento da estación corresponde a Adif e o mantemento dos accesos ao Concello de Betanzos”, explican con evidente indignación desde la Plataforma Veciñal de Infesta. En cualquier caso, ni uno ni otro “cumpren cos mínimos”, por lo que ambos (estación y acceso) “están nun estado deplorable, indecente”, vandalizados e ignorados, según la denuncia del vecindario que, “dada a nula importancia que da o Goberno de Betanzos á situación dunha infraestrutura que está no territorio municipal”, pedirá un encuentro con el Adif.

“O acceso peonil está intransitable, tapado polas silvas e a vexetación, e as construccións da estación, infectadas de maleza sen control”, indican los denunciantes que también alertan de la situación de los cerramientos, rotos y oxidados, lo que supone un riesgo para los visitantes, tanto para los que residen en el entorno como para los usuarios del servicio pues, “a pesares da perda de actividade, a estación mantén aínda paradas de trens de viaxeiros e mercadorías”, a la espera del anunciado baipás y de una electrificación que se resiste, y de las conclusiones del estudio sobre el cercanías encargado al Ineco por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.











