
Los usuarios del servicio de autobús que conecta Ferrol con A Coruña, y especialmente de los que atraviesan por Betanzos, siguen acumulando incidencias y advirtiendo de que hace años que no se atienden sus verdaderas necesidades, con retrasos constantes y vehículos saturados, como denunciaron esta misma semana desde Miño, donde los estudiantes que se desplazan a diario a los institutos de la capital del Mandeo no disponen de asiento al venir completo desde municipios intermedios, como Pontedeume, Cabanas o Fene, o incluso desde Ferrol. Después, aún se tienen que subir los de Ponte do Porco y Paderne.
El martes, según trasladaron a este diario ciudadanos que esperaban el autobús que sale a las 09.00 desde la plaza García Irmáns con destino A Coruña, un retraso –“por una avería”, según el asesor que los atendió en el contacto indicado en la marquesina– alteró los ánimos de algunos usuarios, como el de una vecina que tenía una entrevista de trabajo en Cortiñán y que temió no poder llegar a la cita pese a calcular los tiempos con cierto margen para estar con antelación en Bergondo.
“Llegó antes el que va por la AP-9, que sale a las 09.30, y nos enteramos que era el de autopista cuando algunos ya estaban dentro del autobús pensando que era el otro, y porque los avisó el conductor y se apearon”, explica Carmen, que se desplaza cada semana para hacer un curso en A Coruña. “Esto no puede seguir así porque si no avisa el chófer, la chica que iba para Cortiñán se vería de repente en la AP-9 con destino A Coruña y perdería la entrevista”, apunta esta usuaria, que asegura que los retrasos con habituales en los autobuses que salen desde Betanzos.
Las alternativas por tren tampoco son suficientes, ya que la vía entre las dos ciudades, de casi ochenta kilómetros de recorrido divididos en dos líneas diferentes, cuenta con apenas cinco servicios por sentido cada día de la semana, y las estaciones y apeaderos se encuentran en un estado de abandono absoluto, como denuncian los vecinos de Infesta-O Norte, donde se emplaza una de las dos estaciones con las que cuenta Betanzos.
La construcción de esta vía de tren se ejecutó en cometió en dos etapas: una entró en servicio en 1875 y la otra en 1913. Desde entonces no se han realizado actuaciones de calado para su modernización, a la espera del estudio encargado por Transportes y Movilidad Sostenible a la empresa estatal Ineco sobre la oportunidad de implantar un cercanías en esta y otras áreas de Galicia. Un análisis que, según el ministro Óscar Puente, estaría avanzado y la intención es que las conclusiones puedan darse a conocer antes de que acabe el año 2025.













