El secreto de “última hora” que une a Seijo Rubio y su maestro en Betanzos
Las nietas de Francisco Javier Martínez Santiso acaban de donar al Museo das Mariñas tres fotografías dedicadas por el célebre artista José Seijo Rubio a su maestro, en cuya academia, en la Rúa Nova de Betanzos, recibió sus primeras clases de pintura

El viernes 17 de abril, cuando Betanzos inauguró el nuevo expositivo del Museo das Mariñas dedicado a Francisco Javier Martínez Santiso, su director, Ángel Arcay, tenía algo en las manos que él mismo definió como “unha curiosidade de ultimísima hora” para incorporar a las vitrinas de la ‘Sala FJMS’.
En el acto, acompañada por Marisa Rivas –enlace entre el museo y los herederos del artista– estaba la nieta del artista, María del Carmen Martínez, la encargada de entregarle aquel ‘tesoro’ a Arcay. Unas semanas después, se desvela el misterio: tres fotografías dedicadas al maestro por José Seijo Rubio, uno de los más destacados naturalistas del siglo XX en Galicia.
“O que moita xente non sabe é que o que foi, entre outras moitas cousas, director do Museo de Belas Artes da Coruña iniciou a súa carreira artística na academia de pintura de Martínez Santiso, na Rúa Nova, con moitas desas Mulleres Artistas do Museo das Mariñas”, explica Arcay.
Los responsables de BAM (Biblioteca, Arquivo e Museo) Betanzos nunca ocultaron su intención de “afondar nesa vinculación” de Seijo Rubio –que da nombre a una calle desde hace varios decenios y es Hijo Adoptivo de Betanzos– con su maestro y con la ciudad en la que residió desde 1889 hasta 1897. Estas tres imágenes son el inicio de una investigación que atraerá muchas más curiosidades sobre un autor que también decoró el Globo de San Roque.












