• Martes, 23 de Octubre de 2018

Reportaje | La Garufa Blue Devils Big-Band ficha a Sito Sedes para traer el bolero en directo y diferido

En realidad no es un giro inesperado porque la orquesta reboza el bolero de los años 30 y 40, las dos décadas en las que se centra su repertorio, con Sito Sedes al micrófono. El resultado será un disco y un concierto

Reportaje | La Garufa Blue Devils Big-Band ficha a Sito Sedes para traer el bolero en directo y diferido
La formación presentará en directo sus dos discos
La formación presentará en directo sus dos discos

La Garufa Blue Devils Big-Band amplía repertorio para irse al bolero que borda Sito Sedes. El cantante se subirá con ellos al escenario en un concierto presentación del disco que preparan. Además, su director Roberto Somoza cuenta que habrá un segundo sobre su repertorio habitual, donde sacan a bailar el swing de los 30 y 40 porque es lo que les gusta. 
En realidad, dice el músico, no es cambio porque al género que camina lento le ponen sonido de la época: “Que los arreglos sean un reflejo de entonces aunque es casi imposible porque las sonoridades de los instrumentos cambian”. 
El 2 y el 3 de julio saldrán a la luz ambos trabajos como la confirmación de que están vivos. Junto a los temas que pasean por la sala de Riazor, estarán en un segundo trabajos clásicos como “Triste papel”, “Sabor a mí”, “Perfidia” o los chachachás “Piel canela” y “Obsesión”. 
Con este conjunto de canciones, la formación abre un paréntesis, necesario para continuar en lo suyo. Son 17 en el escenario dirigidos por Somoza, donde cinco saxos sintonizan con cuatro trompetas, cuatro trombones, un contrabajo, una batería, un piano, una guitarra y cuatro cantantes. 
Con Sito suman tres porque la voz se arropa con dos percusionistas más. Somoza explica que orquestar todo es complicado, “requiere trabajo y constancia”. Más trabajo de producción para que todo el mundo esté en su sitio. 
Sin embargo, aunque los 17 tienen sus proyectos al margen, “es gente que desde el minuto uno vienen predispuestos”. Explica que priorizan la agrupación y cada quince días hacen virguerías para cuadrar fechas en el calendario y estar. Se juntan dos veces al mes en quedadas muy productivas porque son conscientes de lo difícil que es poder ensayar a la vez. 
Así es que afilan su concentración y en poco tiempo logran la armonía para que una vez toque el directo, todo salga rodado.