jueves 22/10/20

Ordenan detener a Juana Rivas por no presentarse en el juzgado

El Juzgado de Instrucción 2 de Granada ordenó ayer la detención de Juana Rivas, la vecina de la localidad granadina de Maracena en paradero desconocido desde que incumpliera el 26 de julio la orden judicial de entregar a sus hijos al padre, condenado en 2009 por un delito de lesiones en el ámbito familiar, después de que no compareciese ayer ante este tribunal, que mantiene abiertas diligencias por la vía penal para dirimir si la madre ha podido incurrir en un delito penal de retención ilícita de menores.

El padre de los menores, Francesco Arturi, antes de pedir una orden de detención a Juana Rivas | ep
El padre de los menores, Francesco Arturi, antes de pedir una orden de detención a Juana Rivas | ep

El Juzgado de Instrucción 2 de Granada ordenó ayer la detención de Juana Rivas, la vecina de la localidad granadina de Maracena en paradero desconocido desde que incumpliera el 26 de julio la orden judicial de entregar a sus hijos al padre, condenado en 2009 por un delito de lesiones en el ámbito familiar, después de que no compareciese ayer ante este tribunal, que mantiene abiertas diligencias por la vía penal para dirimir si la madre ha podido incurrir en un delito penal de retención ilícita de menores.
Tras examinar la solicitud de Francesco Arcuri, el padre de los menores residente en Italia, que sí acudió al juzgado, donde también estaba citado ayer, y el criterio del fiscal, el juez valoró en su auto, “la existencia de un presunto delito de sustracción de menores”.
Consta asimismo en autos que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado “no han podido localizar a la investigada” y “ni en su domicilio, ni en el de sus familiares próximos” se obtuvo información sobre su paradero, por lo que “se impone procesalmente, como siempre que se concurren estas circunstancias, la decisión de acordar la detención y puesta a disposición judicial”.
La Fiscalía apuntó la necesidad de defender la “legalidad ordinaria” para que la madre de Maracena sea puesta a disposición del juez, según informaron fuentes del Ministerio Público. Por su parte, Francesco Arcuri se ratificó en sede judicial en la denuncia que interpuso en su día, solicitando, tras la no comparecencia de Rivas, “medidas de índole personal” contra ella –como es una orden para su detención–, junto con otras referidas a los niños, y a su entrega inmediata mediante intervención policial, según indicó el abogado del padre.

Medidas cautelares
Según hizo constar el juez en el auto en que dictamina la orden de detención y presentación de la madre de Maracena ante el tribunal, “no procede la adopción de otras medidas cautelares” más allá de la orden de detención.
El juez apunta a que las medidas solicitadas por el padre de los niños “resultan amparadas” por la Ley de Enjuiciamiento Criminal, “aplicable en cualquier ámbito jurisdiccional para posibilitar rápidamente evitar perjuicios a los menores”. No obstante, la decisión judicial impide a Rivas “abandonar el país”, y para los menores, de once y tres años, “supone el mismo impedimento” en la actual situación. 

Entrega a su padre
Si los hijos fueran hallados bajo su guarda o la de un tercero, “el cumplimiento de lo acordado civilmente obliga a que los menores sean inmediatamente y sin excusa entregados al padre”.
En este sentido, las medidas para “asegurar la disponibilidad de la investigada y la restitución de los menores, ya fueron adoptadas”, y, respecto de otras que “pudieran ser pertinentes”, el dictamen habrá de hacerse una vez sea puesta a disposición judicial.
La orden de detención de Juana Rivas será trasladada a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad “para su debida constancia y ejecución”, y se notificará la decisión a la Fiscalía. El juez hace referencia a la “literalidad” del Convenio de La Haya de 1980 suscrito por España, el cual estipula la normativa a seguir en casos de posible sustracción internacional de menores. Recuerda también el auto que, en virtud del “superior interés de los menores”, se recabó el auxilio de los agentes para entregar a los menores su padre. l

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